Fobias

Tener miedo, en muchas ocasiones, se trata de un proceso adaptativo ya que nos prepara para desplegar conductas de supervivencia. ¿Pero qué ocurre cuando el estímulo que tememos realmente no es tan amenazante como indica nuestra reacción? Nos encontraríamos, pues, ante una fobia.

Las fobias, a diferencia del miedo adaptativo, cuentan con una serie de características concretas. En primer lugar, su intensidad, persistencia y el carácter irracional de las mismas ante el estímulo fóbico. De hecho, suelen ser los propios aquejados los que admiten que el miedo que les invade es totalmente excesivo. Asimismo, aparece una intensa angustia sólo con el hecho de pensar o ver una fotografía del objeto o la circunstancia temida. Con lo cual, el paciente evita directamente que se produzca la situación o, en el caso en el que aparezca de forma repentina el estímulo, le emerge una necesidad urgente de alejarse del mismo.

Los tipos de fobias más habituales son las referentes a animales (serpientes, arañas, insectos, entre otros), entornos o circunstancias naturales (por ejemplo, tormentas, agua, alturas o la oscuridad), ambientes sanitarios (realizarse un análisis de sangre o ponerse una inyección, ver heridas u otras intervenciones médicas invasoras) y situacionales (túneles, ascensores, transportes… ).

La exposición a lo temido (ya sea de forma presencial o a través de la imaginación o medios audiovisuales) conlleva una serie de respuestas de carácter fisiológico:

  • Cambios en la actividad cardiovascular: aceleración cardíaca e incremento de la presión arterial. No obstante, las fobias relacionadas con la sangre, inyecciones y heridas pueden tener patrón distinto, observándose tras ese incremento del ritmo y la presión una caída muy rápida que puede dar lugar a desmayos.
  • Respuesta galvánica de la piel: se produce un aumento de las respuestas provenientes de las glándulas sudoríparas.
  • Aumento de los reflejos: como, por ejemplo, la respuesta de sobresalto.
  • Cambios en la actividad cerebral: incremento de la actividad de un circuito cerebral conformado por distintas regiones como la amígdala, la ínsula, la corteza prefrontal y la corteza cingulada.

Existen diversas causas que contribuyen a la aparición de una fobia. En primer lugar, tener un contacto negativo con un estímulo o circunstancia y desplegar conductas de evitación tras producirse la situación desagradable. Por ejemplo, tener un choque con el coche y no conducir más por miedo a que vuelva a ocurrir (amaxofobia). Si bien es cierto que hay estímulos que se pueden convertir más fácilmente en fóbicos debido a que antiguamente amenazaban la supervivencia (como ciertos animales), que ese contacto haya sido grave y/o frecuente o que concuerde con nuestras expectativas de peligro (consideramos más lógico caerse desde un sitio alto que tener otro tipo de reacciones). Asimismo, también se puede producir debido a la observación en terceras personas de consecuencias aversivas tras el contacto con el estímulo o circunstancia o al recibir información al respecto (alertas de nuestros familiares, noticias en prensa sobre accidentes…). Estas variables pueden retroalimentarse: en el ejemplo anterior, podría darse la situación de que tras tener el choque con el coche y desarrollar ese miedo, un familiar tenga un accidente más grave y esté hospitalizado. En este caso, el hecho de conducir se ha convertido en un estimulo altamente aversivo almacenado en nuestra memoria.

Estas variables, a su vez, se encuentran bajo la influencia de ciertas características del individuo. Por un lado, contar con una hipersensibilidad neurobiológica al estrés y, por otro, una vulnerabilidad psicológica que potencia la creencia de que las situaciones amenazantes resultan totalmente incontrolables, miedo a los síntomas físicos y susceptibilidad al asco. Con lo cual, los pacientes entran en un círculo vicioso compuesto por ansiedad anticipatoria que sobreestima la amenaza y la percepción de no tener las habilidades suficientes para afrontar la situación. Este hecho, en última instancia, empuja al sujeto a emitir conductas evitativas. Y, además, en muchas ocasiones el entorno contribuye al mantenimiento de estas respuestas (en nuestro ejemplo: “no te preocupes, yo conduzco que sé que a ti te da mucho miedo”).

Por tanto, el tratamiento de las fobias va encaminado fundamentalmente a la exposición al objeto o situación temida. Pese a que lo ideal es la exposición en vivo, se realizan otras intervenciones menos invasoras según las características del paciente como el uso de la imaginación o la realidad virtual. Asimismo, también se suele compaginar con otras técnicas como el abordaje de creencias erróneas, la creación de nuevas asociaciones, el entrenamiento en habilidades relacionadas específicamente con lo temido o la relajación, entre otras.

Desirée Castellano Olivera

Psicóloga Sanitaria y Neuropsicóloga

No estoy triste, tengo depresión

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la depresión será la principal problemática de salud en la población en un futuro cada vez más cercano. En la actualidad, se calcula que más de 300 millones de personas padecen este tipo de sintomatología. Concretamente, en España hay aproximadamente 3 millones de pacientes con este diagnóstico o con un diagnóstico mixto ansioso-depresivo. No obstante, se estima que alrededor de un 58% de las personas que la padecen, no buscan ayuda profesional. Debemos ser conscientes de que se trata de un trastorno muy incapacitante y que puede afectar a cualquier persona.

El trastorno depresivo se caracteriza por un sentimiento de tristeza profunda y pérdida de interés por realizar actividades, incluso aquellas con las que se solía disfrutar con anterioridad. También pueden aparecer otros síntomas como pérdida o aumento del apetito, insomnio o hipersomnia, disminución de energía, enlentecimiento, culpabilidad o incapacidad para concentrarse.

Esta sintomatología, por tanto, podría clasificarse en las siguientes categorías:

  • Afectiva y emocional: el descenso del estado de ánimo puede apreciarse por sentimientos de desesperanza, amargura y pesimismo. Asimismo, es habitual la sensación de vacío o insensibilidad. En la población infantil, juvenil y anciana puede predominar la irritabilidad más que la tristeza.
  • Cognitiva: pueden aparecer problemas de concentración y memoria, dificultad para pensar e indecisión. La atención suele focalizarse únicamente en estímulos de carácter negativo.
  • Conductual: podría apreciarse una ralentización de movimientos y gestos. Asimismo, el abandono de relaciones sociales, tareas y responsabilidades.
  • Motivacional: se aprecia apatía, aburrimiento e indiferencia que dificulta realizar las actividades cotidianas y la toma de decisiones.
  • Somática: síntomas como dolores de cabeza, molestias abdominales, problemas de sueño, falta de energía y disminución del deseo sexual pueden estar presentes.

Las causas de esta patología son complejas debido su diversidad ya que abarcan aspectos genéticos, fisiológicos, hormonales, psicológicos y sociales. Diversas áreas cerebrales como la amígdala, la corteza prefrontal, el hipocampo y la corteza cingulada, muy relacionadas con las emociones, son de un tamaño más reducido en las personas que sufren esta enfermedad. Las primeras hipótesis sobre la etiología del trastorno depresivo hacían referencia a un déficit en neurotransmisores como la serotonina (que influye en el sueño, la actividad motora, el apetito o el comportamiento sexual, entre otras) y la noradrenalina (asociada con aspectos como la motivación, los mecanismos de recompensa y el aprendizaje). Recientemente, se aboga por la interacción de factores genéticos y ambientales que altera la liberación de los mismos. Además, hay evidencia de una reducción de los niveles de GABA (implicado en la inhibición de la actividad neuronal) y de altos niveles de glutamato (neurotransmisor excitador) en personas con sintomatología depresiva.

Asimismo, se están incorporando nuevos hallazgos como la influencia del estrés al sistema nervioso central, al sistema inmune y al eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA). Los eventos estresantes de carácter crónico pueden tener un grave impacto cerebral, alterando diferentes estructuras y sus funciones. Además, hay estudios que relacionan procesos inflamatorios entre las causas de esta problemática, encontrándose altos niveles de citosinas pro-inflamatorias en los pacientes. Este hecho puede producir atrofia y muerte neuronal, favoreciendo la sintomatología depresiva característica.

Con lo cual, tratamientos con agentes glutamatérgicos, gabaérgicos y con fármacos antiinflamatorios están dando resultados prometedores en investigaciones preliminares. Asimismo, la terapia asistida con psicodélicos está en estudio debido a su relación con la serotonina, el glutamato y la plasticidad neuronal.

Además del tratamiento farmacológico en los casos que se requiera, se hace imprescindible un abordaje psicológico. En él, los objetivos pueden ser muy diversos según las necesidades de cada paciente: promover conductas saludables, ejercicio cardiovascular, programar actividades agradables, entrenar en habilidades sociales, fomentar el autocontrol, dotar de estrategias de solución de problemas, examinar pensamientos negativos, entre otros. Asimismo, es muy importante hacer hincapié en la prevención de recaídas y dotar de estrategias para evitarlas de cara al futuro.

Bibliografía

Navío Acosta, M. y Pérez Sola, V. (2020). Depresión y suicidio 2020. Documento estratégico para la promoción de la Salud Mental. Wecare-u.

Ortiz-Tallo, M. (2019). Psicopatología clínica. Adaptado al DSM-5. Ediciones Pirámide

Pérez-Padilla, E. A., Cervantes-Ramírez, V. M., Hijuelos-García, N. A., Pineda-Cortés, J. C. y Salgado-Burgos, H. (2017). Prevalencia, causas y tratamiento de la depresión Mayor. Revista Biomédica, 28(2), 89-115.

 

Desirée Castellano Olivera, Psicóloga Sanitaria y Neuropsicóloga.

El daño cerebral adquirido en Neuropsicología

Daño cerebral adquirido

El daño cerebral adquirido es una condición en la que el cerebro sufre una lesión que altera su estructura y funcionamiento previo. Las causas pueden ser muy diversas: traumatismos craneoencefálicos (lesiones), enfermedades cerebrovasculares (AIT, Ictus, demencias, encefalopatias hipertensivas…), tumores o enfermedades infecciosas del sistema nervioso central, entre otras.

Gracias a los avances médicos y los buenos profesionales, un mayor porcentaje de personas sobreviven tras una lesión cerebral. Desgraciadamente, en ocasiones aparecen ciertas secuelas en estos pacientes:

  • Déficits en la capacidad motora y sensorial: se aprecian en el equilibrio, el control de la postura, falta de sensibilidad en ciertas partes del cuerpo o la funcionalidad de los sentidos.
  • Problemas cognitivos: según la localización del daño pueden surgir dificultades de atención, memoria, lenguaje y funciones ejecutivas.
  • Alteraciones emocionales y conductuales: frecuentes tras el daño en la corteza prefrontal. Concretamente, puede surgir un perfil caracterizado por la pasividad, la apatía y la desmotivación u otro compuesto de conductas desinhibidas, impulsividad e hiperactividad. Asimismo, son frecuentes también los episodios de irritabilidad e ira, cambios en el estado de ánimo y síntomas de ansiedad y depresión.
  • Falta de conciencia de las dificultades: también denominado “anosognosia”, es la imposibilidad para detectar las limitaciones o problemáticas causadas por el daño cerebral.

Por tanto, junto al trabajo de otras disciplinas, la Neuropsicología se hace imprescindible en la evaluación y abordaje de estos casos. Los programas de rehabilitación cognitiva compensan o mejoran las alteraciones, contribuyendo a la mejora de la calidad de vida del paciente.  Este proceso debe ser totalmente individualizado, teniendo en cuenta la causa, amplitud y pronóstico de la lesión y creando ejercicios prácticos y útiles para las dificultades que aparecen en el día y a día. Además, también es muy interesante conocer los gustos y aficiones del paciente para personalizar aún más estas actividades.

De igual modo, este tipo de rehabilitaciones requieren del trabajo de los familiares. Tanto en el proceso de evaluación como en el de intervención, facilitando los cambios en el entorno, favoreciendo el cumplimiento de las tareas y aportando apoyo emocional. En este tipo de pacientes, son habituales los sentimientos de miedo y frustración, dando lugar a una serie de predicciones negativas que dificultan el curso del tratamiento.

En resumen, el tratamiento de pacientes con daño cerebral se aborda de forma multidisciplinar. Concretamente, la neuropsicología se centra en favorecer la autonomía personal y los procesos de socialización, estimular las funciones cognitivas y acompañar a los pacientes en la toma de conciencia de las dificultades.

Bibliografía:

Arango Lasprilla, J. C. (2006). Rehabilitación neuropsicológica. El Manual Moderno

Delgado-Mejia, I. D. y Etchepareborda, M. C. (2013). Trastornos de las funciones ejecutivas. Diagnóstico y tratamiento. Revista de Neurología, 57(1), 95–103.

Por Desirée Castellano Olivera, psicóloga sanitaria y neuropsicóloga

Asertividad, la habilidad intermedia entre la Pasividad y la Agresividad

La asertividad es la habilidad para expresar nuestras preferencias, sentimientos y opiniones
desde un clima de tranquilidad y respeto a los demás. Es una actitud muy importante para la
resolución de conflictos, defendiendo los propios derechos sin sentirnos ansiosos o culpables.
Asimismo, hace referencia a “saber decir que no”, estableciendo límites de una forma
respetuosa.

Hay personas que tienen problemas para llevar a cabo conductas asertivas y optan por una
actitud sumisa: anteponen los derechos de los demás a los suyos, no quieren molestar o
hacerle daño a los demás, tienen miedo a ser criticados o rechazados o, directamente, no
saben cómo expresarse. Otras, se decantan por un estilo de comunicación agresivo que
infunde temor más que respeto. Pudiendo recurrir también a estrategias de manipulación
como provocar sentimientos de culpa, criticar o ridiculizar. Estos estilos de comunicación
inadecuado generan conflictos entre parejas, padres e hijos, compañeros de trabajo o en el
centro educativo.

No obstante, la asertividad no es una cuestión de todo o nada. En ciertas ocasiones, resulta
más fácil desplegar este tipo de conductas en un entorno concreto que en otros ambientes o
con diferentes personas. Estas diferencias pueden deberse a variables como el grado de
confianza con las personas, la seguridad en uno mismo, el estado de ánimo, el miedo a
posibles consecuencias, etc.

¿Qué beneficios conlleva responder de forma asertiva? Entre otras cosas, fortalece la
autoestima, potencia el autoconocimiento, resuelve problemas y mejora la comunicación con
los demás. Para ello, se debe reflexionar y definir los propios derechos como, por ejemplo, el
de poder decidir, expresar sentimientos, ser tratado con respeto o cambiar de opinión.

Esta habilidad nace de un aprendizaje de las experiencias personales, con lo cual, se puede
desarrollar y mejorar gracias a estrategias para implementar en nuestro repertorio conductual.
Por tanto, la terapia psicológica ayuda a identificar qué variables impiden desplegar conductas
asertivas e interviene en cuestiones como la culpa anticipada y el miedo a la evaluación
negativa o a comportarse inadecuadamente. Asimismo, aporta técnicas de comunicación
asertiva y prepara ante las posibles respuestas del entorno.

¿Quieres un truco rápido para empezar a ponerla en práctica? Recuerda la técnica del sandwich, las dos partes de pan deben ser positivas y el relleno del medio es la parte negativa que necesitamos comunicar. Por lo tanto, empezaremos con una frase positiva que impida el reproche inmediato, ya que nuestro cerebro suele ser muy reactivo; en medio lanzaremos aquello que ha supuesto el conflicto; y muy importante terminar de forma positiva de nuevo para que la crítica sea constructiva y evitemos de nuevo la reactividad de nuestro interlocutor.

Prueba con este ejemplos:

  • Te entiendo perfectamente….
  • Pero no puedo permitir que siga ocurriendo esto…
  • Aún así, seguro que encontramos la forma de entendernos y respetarnos…¿qué te parece si….?

 

Por Desirée Castellano Olivera, Psicóloga Sanitaria y Neuropsicóloga

 

 

 

 

 

Bibliografía:
Monje Mayorca, V., Camacho Camacho, M., Rodríguez Trujillo, E., y Carvajal Artunduaga, L.
(2009). Influencia de los estilos de comunicación asertiva de los docentes en el aprendizaje
escolar. Psicogente, 12(21), 78-95.
Naranjo Pereira, M. L. (2008). Relaciones interpersonales adecuadas mediante una
comunicación y conducta asertivas. Actualidades Investigativas en Educación, 8(1), 1-27.
Riso, W. (2013). Guía práctica para no dejarse manipular y ser asertivo. Phronesis, España.
Ruvalcaba Romero, N. A., Gallegos Guajardo, J., Villegas Guinea, D., y Lorenzo Alegría, M.
(2013). Influencia de las habilidades emocionales, los estilos de comunicación y los estilos
parentales sobre el clima familiar. Revista de Investigación y Divulgación en Psicología y
Logopedia, 3(2), 2-7.

EDUCACIÓN PÚBLICA

LA INVOLUCIÓN DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA

Se está produciendo una involución de la educación pública y no sólo porque se planteen parches para adaptarse a la coyuntura actual de crisis sanitaria

Se denomina Educación Pública al sistema nacional educativo que rige en cada país. Normalmente gestionado por la administración pública y sostenido con los impuestos de los contribuyentes.

La Educación debe comprender tanto la planificación, como la supervisión directa de los planes de estudio que la normativa jurídica considere obligatorios, en España concretamente, Educación Primaria y Secundaria. La etapa de Educación Infantil, queda relegada a un segundo plano, “no obligatorio”, pero además, se ignora la importancia que tiene en los niños y niñas, estos primeros años para la adquisición posterior de todo el aprendizaje. Pero de esto hablaremos en otro post.

Cada día veo, leo y escucho indignación sobre que la Educación no avanza, que sigue estancada en el S.XIX. Pero no nos engañemos, sigue estancada la Educación Pública, no así la “Privada” o la “Concertada”. Éstas siguen progresando y definiendo un “distanciamiento/brecha social” que agravará aún más las desigualdades sociales.

 

Distancia social y distancia física son cosas muy diferentes

Vamos a aprovechar para parar un momento sobre ese concepto tan popular de “distancia social” que tan de moda “han puesto” en tiempos del Covid-19. Creo que esta imagen lo dejará bastante claro:

 

DISTANCIA CORONAVIRUS

 

Ahora sí, ¿a qué no significa lo mismo?, a ver si vamos modificando el concepto, ya que, lamentablemente, es lo que se acabará produciendo con la involución de la Educación Pública: DISTANCIAMIENTO SOCIAL.

La imagen de abajo es la que debemos imaginar cuando queremos mantenernos un poco alejados de alguien, ya sea por Covid-19 o porque nos dé la real gana, porque esta distancia física, señores y señoras, también es imposible de mantener cuando no hay “distancia emocional”, y menos entre el alumnado, por mucho que quieran convencernos de que se puede “sonreir” con los ojos.

 

No se están evaluando los impactos de la distancia fisica en los más pequeños

¿Alguien está evaluando el impacto que tendrá sobre nuestros menores el uso continuado de la mascarilla? Tan solo basta con preguntar a un buen número de infantes y adolescentes para preguntarles cómo ven a los demás ahora. Su respuesta: “parece que están muy tristes”.

Desde que nacemos, necesitamos “leer” emociones para desarrollar nuestra cognición social, sí, esos procesos cognitivos y emocionales mediante los cuales interpretamos, analizamos, recordamos y empleamos la información sobre el mundo y las personas que nos rodean. Cuando lo desarrollamos correctamente nos ayuda a conocer cómo pensamos sobre nosotros y sobre los demás, reflexionamos sobre las relaciones sociales y nos comportamos en base a ellas, creando experiencias que determinarán nuestra conducta social en el futuro.

Por ejemplo, gracias a la cognición social seremos capaces de interpretar el estado emocional de las personas y sentir empatía.  ¿Y sabéis a dónde nos lleva la falta de empatía? A la PSICOPATÍA. Ahí lo dejo. (Si alguien está pensando…¿y las personas con deficiencia visual? Sencillo, se educa con cercanía para que entiendan bajo sus propios estados de ánimo, el estado de ánimo de los demás. Pero hoy en día, hasta la cercanía está prohibida).

 

La Educación Pública…

Y ahora volvamos a los Planes de Estudio o Proyectos Educativos que vienen definidos por la Administración o por los Centros Educativos en su caso.

Si vienen definidos por la Administración, comprenden el currículum o contenidos, materiales didácticos y el uso de la tecnología. Además, aquí se concretan las condiciones ideológicas, sociales, pedagógicas y psicológicas que determinarán los objetivos que se desean promover. ¿Y esto qué significa? Que existe una clara intencionalidad sobre los procesos educativos íntimamente relacionados con la planificación y la visión política. Es decir, estudiamos lo que quieren que sepamos, ni más ni menos. Por algo en nuestro país  tenemos una larga trayectoria de diferentes leyes educativas: LGE (1970-1980), LOECE (1980-1985), LODE (1985-1990), LOGSE (1990-1995), LOPEG (1995-2002), LOCE (2002), LOE (2006-2013), LOMCE (2013)…y preparando están la LOMLOE!!!! Y pensaréis…claro, todo evoluciona, seguro que tantos cambios ha traído innovación a nuestras escuelas!!! A las públicas no, lo siento.

Vamos a ver qué ocurre con los Proyectos Educativos si se definen en los Centros Escolares. Con un poco de suerte, y atendiendo a la tan cacareada “autonomía de los centros”, se definirá un Proyecto Educativo de Centro, donde sí podrían darse todas esas cosas que aún llegan con cuentagotas a la pública, pero que la privada lleva años haciendo: Aprender haciendo, Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), Aprendizaje Colaborativo, Gamificación, Storytelling, Flipped Classroom, Realidad Virtual, TICs, Aprendizaje Social y Emocional (ASE), Bilingüismo real, etc…

“L@s maestr@s deben enseñar, se les debe permitir enseñar, y más aún, deben tener el coraje de enseñar”  (Gert Biesta)

 

… y la Privada

¿Y por qué sí existe la innovación educativa en la privada? Entre otras cosas, porque al ser de gestión privada, pueden exigir ciertos estándares o perfiles entre los docentes, la formación del profesorado se hace casi “obligatoria” (en la Pública sólo se exigen 60 horas de formación en 6 años para consolidar el complemento económico correspondiente a los sexenios, y si no quieres cobrar los sexenios, tampoco es necesario).

Evidentemente la privada también tiene de qué quejarse, y la pública no siempre es así. Pero, ¿qué educación tendríamos si todos los colegios fueran públicos pero la gestión fuera privada tal como ocurre en muchos países del norte de Europa?

Esta gestión privada no debe confundirse con los modelos económicos neoliberales de oferta y demanda. Por el contrario, esta “gestión privada” de los centros educativos se realiza con dinero público contemplado en los presupuestos y partidas económicas destinadas a tal fin. Y hace referencia a la definición de las señas de identidad que definen a un centro educativo, a la selección del personal en función de su Proyecto Educativo, a la gestión de sus recursos económicos, materiales y humanos.

Los salarios de los docentes quedan enmarcados dentro de los convenios colectivos negociados con las Administraciones Centrales, por lo que ningún centro puede “regatear” con el sueldo de sus empleados. Sí que tienen la capacidad de negociar este sueldo, en función de la experiencia y, sobre todo, de la aptitud, formación y capacidad del candidato. Sin olvidar que estos candidatos serán empleados públicos.

 

MASCARILLAS EN EL COLE

Huelga, sí… Pero sin parches

Y ahí viene otra de los grandes paradigmas que definen al sistema educativo español. El funcionariado y el acceso a la función pública. ¿Es adecuado el modelo de acceso por oposición?. Los mismos docentes admiten que no mide la capacidad, formación o aptitud de los candidatos que van a desempeñar la profesión de enseñantes. Los mismos tribunales de oposición están formados por docentes que, en muchos casos, no han realizado un curso de formación o reciclaje en años.

Y ahora viene una huelga en la Educación, y qué necesaria!!!! Pero para reclamar parches por esta nueva situación que ha traído el Covid-19, como si antes no hubiera hecho falta!!! Reclamando el derecho de la Comunidad Educativa a la salud, a la física, no a la emocional. ¿La emocional no es salud? (Tiempo de reflexión).

Cuidemos la salud, cuidemos la Educación Pública. Las dos están íntimamente unidas. Una educación de calidad es el cimiento de una vida productiva y saludable.

 

“La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras”. (Rousseau)

 

Por Nieves López-Brea Serrat. Psicóloga Sanitaria experta en Neuropsicología Infanto-Juvenil y experta en Psicología de la Educación.

ASTRONAUTA

EL OPTIMISMO INTELIGENTE

Hasta la NASA incluye, entre las cinco cualidades más apreciadas, el optimismo inteligente de los astronautas

El Dr. Rojas Marcos, prestigioso psiquiatra que ha tocado el cielo neoyorkino, nos cuenta que el optimismo inteligente, es una forma de percibir y ver la vida, una actitud hacia las cosas. El optimista, ante una decisión o situación, evalúa tanto lo positivo como lo negativo, pero dándole más importancia a lo primero. No es que sea incapaz de percibir lo negativo, sino que se detiene más en lo bueno que en lo malo. Tiene su mirada educada para descubrir lo mejor de cada alternativa. El pesimista, en cambio, evalúa sólo lo negativo y deja de lado lo positivo. Ve sólo las amenazas y no las oportunidades.

La persona optimista ve el futuro con esperanza, con confianza en sí misma para alcanzar las metas Es condescendiente con el pasado, perdonándose sus errores y dando segundas oportunidades.

Pero no se trata de un optimismo iluso que ve la vida de color de rosa. En un presente adverso, no es que no sienta miedo, frustración, enojo o tristeza. La persona optimista inteligente no niega la realidad, la acepta. Y decide adoptar una actitud proactiva y de cambio, confiando en que su duración no será eterna y adopta una actitud resiliente.

El optimismo no es una cualidad, es una actitud, una elección de vida, un posicionamiento consciente ante la realidad. Además tiene efectos positivos sobre nuestra salud física, mental y emocional. ¡Y es contagioso!

Así que tenlo muy presente: en estos tiempos de incertidumbre, la actitud optimista, con inteligencia, es lo único que puede despejar el camino.

EQUILIBRIO

Si deseas saber más sobre  qué es el optimismo inteligente mira este vídeo.

“Ningún pesimista ha descubierto el secreto de las estrellas, ni ha navegado por mares desconocidos, ni ha abierto una puerta al espíritu humano” Helen Keller

 

Por Nieves López-Brea Serrat. Psicóloga Sanitaria experta en Neuropsicología Infanto-Juvenil y experta en Psicología de la Educación.

El ASEPCE (Aprendizaje Social y Emocional Para la Convivencia Escolar) FRENA EL ACOSO ESCOLAR

En el año del confinamiento el Acoso Escolar traspasa los muros de los centros educativos para instalarse en las redes sociales

Hoy 2 de mayo se celebra el Día Mundial contra el Bullying o el Acoso Escolar, día en el que se pretende concienciar del riesgo que tiene para la salud física y mental de los niños, niñas y jóvenes a nivel mundial. Y es que cuando vemos el ranking de los países con mayores tasas de bullying en el mundo, vemos que España se sitúa en un trágico 7º puesto, donde además, todos los tipos de violencia que conocemos en la sociedad también han ido en aumento. Y esto, sólo nos aclara algo muy evidente:

ALGO NO DEBEMOS DE ESTAR HACIENDO MUY BIEN

Este año, el Covid-19 ha hecho que, al estar confinados en casa, casi nos olvidemos de que este problema sigue siendo muy real y muy presente, ya que lamentablemente el Acoso Escolar traspasa los muros de los centros educativos, encontrando en las Redes Sociales un huésped perfecto para alojarse y seguir dañando, allá donde te encuentres, cual virus conocemos ya todos. Y entonces, hablamos de Ciberbullying, un acoso que se sufre 24 horas al día, 7 días a la semana, y si para un/a adulto/a esto sería insoportable, imaginad para un/a menor que sólo busca ser aceptado y querido por sus iguales.

¿Qué es el Bullying?: Para que todos lo entendamos bien, es ese insulto o ese mote que recibo a diario, ese empujón que se repite varias veces a la semana o varias veces al día, esas humillaciones para dejar en ridículo delante del resto, ese acoso en el baño para asustarte, esas fotos trucadas que se mandan con mala intención, ese aislamiento del grupo, ese rechazo a jugar con el grupo,….la lista podría ser muy larga, pregunta a cualquier menor, te quedarías con la boca abierta.

Oficialmente el bullying es cualquier acoso, hostigamiento, intimidación y/o exclusión social dentro del contexto escolar (no sólo entre los muros del centro, sino también se extiende a servicios complementarios como el transporte, el comedor, extraescolares o ahora ya también, grupos de whatsapp), donde se da cualquier forma de maltrato físico, psicológico, verbal y/o social de forma constante y repetido en el tiempo por parte de un individuo o por un grupo hacia una persona determinada. Y normalmente sucede de forma invisible para los adultos.

¿Qué no es el Bullying?: No es cosa de niñ@s. Y no es cualquier tipo de violencia escolar, que por supuesto, habría que reducirlo también, pero en la violencia escolar no se dan tres características fundamentales del bullying: es REPETITIVO, es INTENCIONAL y supone un ABUSO DE PODER.

Lamentablemente, Andalucía sigue en cabeza y es de vital importancia abordar este tema cuanto antes. Es por ello que, desde 2013 venimos ofreciendo en los centros escolares el Programa ASEPCE (Aprendizaje Social y Emocional Para la Convivencia Escolar), que engloba una serie de temas que unidos, frenan la curva de la violencia y por lo tanto, hace que disminuyan los casos de violencia y de acoso escolar. Además, se muestra muy eficiente para abordar también los casos graves de conducta.

¿Qué aborda el Programa ASEPCE?

  • Neuroeducación: Es fundamental conocer el cerebro de forma global (Cognición, emoción, conducta y cognición social)
  • Aprendizaje Basado en Proyectos y Aprendizaje Experiencial: Si concebimos el aprendizaje de tal forma que al alumnado le resulte útil, curioso y novedoso, tendremos chicos y chicas aprendiendo y no provocando disrupciones en el aula.
  • Aprendizaje Social y Emocional: Es fundamental conocer nuestras emociones, gestionar las más intensas y ver cómo conociendo las de los demás, podemos influir en el estado emocional general, aportando bienestar de forma global.
  • Mediación Escolar: Los conflictos forman parte de la vida, esto no debería suponer un problema. El verdadero problema es no encontrar formas de solucionarlos y llegar a acuerdos pacíficos con un beneficio común.
  • Acoso Escolar: La violencia cada vez está más presente en nuestra sociedad, hasta tal punto que nos hacemos tolerantes a ella, llegando los agresores, las familias, los docentes, los testigos e incluso las víctimas a negar que sea un problema tan grave. Si antes los casos más graves de acoso escolar se daban en la E.S.O., hoy ya los casos de primaria son cada vez más espeluznantes.

 

¿Qué tal si aprovechamos el confinamiento para educar en valores y que la vuelta al cole sea una vuelta libre de bullying?

El lunes día 4 de mayo, la RIEEB, Red Internacional de Educación Emocional y Bienestar, de la que soy miembro fundacional, transmitirá un webinar sobre la promoción de la convivencia y la detección de las situaciones de acoso, con pautas para los docentes y las familias.

Programa:

  1. Presentación por Rafael Bisquerra
  2. José María Avilés (España)
  3. Isabel Blázquez-Saiz (UCM, España)
  4. Ivonne Klein (México)
  5. Lorena Pastor-Gil (UCM, España)
  6. Preguntas de los participantes

Aquí te compartimos el link de registro del webinar: https://forms.gle/4ZhNFBDLBY3vQzZw9

Y si te lo perdiste, aquí tienes la grabación: https://rieeb.com/bullying/

Si eres docente o formas parte del AMPA de tu centro escolar, pregunta por nuestro programa ASEPCE en info@psycolab.com – 678 263 983

Muy pronto lo tendremos también en versión online junto al resto de nuestros cursos de e-Learning.

Por Nieves López-Brea Serrat, neuropsicóloga infanto-juvenil, experta en mediación escolar.

 

Orientación psicológica en Centros EQ: los trastornos mentales en menores

“Todos creen que los menores con comodidades vivimos bien. Tengo 14 años y todo lo que necesito, pero no estoy satisfecha con mi vida. Tengo una muy baja autoestima, soy demasiado insegura, si veo gente riendo pienso que es de mí. Tengo bipolaridad, depresión, ansiedad, masoquismo, practico el cutting, tengo trastornos de la conducta alimentaria, trastorno obsesivo compulsivo, borderline o trastorno límite de personalidad, insomnio… a cada uno de mis problemas le tengo nombre porque les considero mis únicas amigas, las que jamás me abandonarán. No quería hacer esto, pero unas amigas (reales) de otros países, con ciertos trastornos iguales a los míos, me han dicho que haga esto, no espero nada, sólo debía hacerlo.”

 


 

Es triste que la OMS, la Organización Mundial de la Salud, determine la prevalencia de trastornos psicológicos en la infancia  y en la adolescencia en torno al 20% de la población. Se trata de un aumento importante que lleva a una gran preocupación por parte de los profesionales de la salud. Es imprescindible que se empiece a investigar al respecto para su detección precoz, diagnóstico y tratamiento para mejorar esta situación, que se ve doblemente perjudicada al ser un periodo de gran plasticidad y de importantes cambios evolutivos que dificultan su estudio.

Aún así, nadie debería pensar que los menores con comodidades no tienen de qué quejarse. De hecho, los trastornos mentales afectan a personas de cualquier edad, condición socioeconómica y nivel educativo o cultural. Entre el 40-70% de los niños y adolescentes con algún trastorno mental, tienen asociados otras patologías. A esto se le llama comorbilidad, y provoca la aparición de depresiones resistentes, intentos de suicidio, autolesiones y en el menor de los casos altera profundamente el funcionamiento de su vida cotidiana, algo que les hace ver el futuro con desesperanza, tal como te ocurre ahora a ti.

Pareces una joven que soporta un gran dolor , que calma con más dolor aún porque no encuentras otro modo de hacerlo. Es de esperar que todos esos trastornos que mencionas estén llevando un seguimiento profesional, y que más pronto que tarde, los profesionales te enseñarán a encontrar otro modo de expresar tus sentimientos, de liberar tus angustias emocionales. Asimismo, los amigos, un confidente o alguien con quien puedas compartir intereses comunes, contribuirán a tu desarrollo personal, a generar más confianza en ti misma y a ayudarte a construir tu identidad.

La adolescencia es un periodo de profundos cambios, puede ser una etapa complicada, pero también privilegiada, donde el cerebro se rediseña y se produce un gran aprendizaje.

Orientación psicológica en Centros EQ: Sin relaciones sexuales por culpa del cibersexo

 “Tengo 36 años y llevo con mi novio 16 años en los cuales las relaciones sexuales han ido mal desde hace mucho tiempo, me ha rechazado muchísimo y descubrí que él es feliz viendo porno y teniendo relaciones virtuales, ahora no sé quien soy, me miro al espejo y no me reconozco, no me motiva nada, estoy bastante mal, no sé qué hacer porque le quiero mucho, pero me siento desilusionada y sin fuerzas y sobre todo odio mirarme al espejo porque me crea angustia y no tengo nada de autoestima.”

 


 

El cibersexo ha pasado de ser una práctica eventual e incluso utilizada en ambientes controlados para las terapias sexuales, a ser una práctica compulsiva y descontrolada para muchas personas, incluso con pareja estable, perjudicando de este modo sus relaciones más íntimas. Se llegan a establecer conductas de dependencia como ocurre con cualquier otra adicción.

Alrededor de un tercio de las páginas de Internet están destinadas al sexo, ya sean artículos, pornografía, o páginas para promover contactos sexuales, por lo que la accesibilidad y facilidad con la que podemos recurrir a ellas es bastante elevada. La ciberadicción se define como la pérdida de control frente al uso racional de Internet, llegando a afectar a la vida personal, familiar e incluso profesional del individuo. Los motivos de la ciberadicción  sexual son varios, pasando por la búsqueda de sensaciones potentes, disfunciones sexuales, bajo auto concepto trasladado a la posibilidad de cambiar su identidad y apariencia física, e incluso estados emocionales negativos, llegando a ser perfiles  con ciertos rasgos de depresión y ansiedad.

Sin embargo, y en contra de lo que muchos suelen creer, no suelen presentar insatisfacción sexual con su pareja, por lo que no debes culparte en absoluto de esta situación. El hecho de dudar de tu capacidad sexual o de tu atractivo, ha provocado que tu autoestima se resienta demasiado. Una baja autoestima nos hace inseguros ante el sexo, al igual que mantener una plenitud sexual puede aumentarla. Al sentirte menos segura, evitarás situaciones con carácter sexual que se den en tu pareja y no facilitarás ni iniciarás posibles encuentros sexuales, por lo que debes hacer ver a tu pareja cómo su adicción está afectando a vuestra relación y a ti personalmente y tratar de buscar una solución personal o profesionalmente.

ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA EN CENTROS EQ: La relación entre la salud física y la mental

“Sufro de una enfermedad en mi columna vertebral y hace un tiempo que no puedo hacer nada por mi propia cuenta porque me siento muy dolorido. Eso me tiene muy deprimido ya que yo era un joven muy activo en todo y me gustaba ir al gimnasio y el deporte en general. Ahora no puedo hacer nada de eso y solo tengo 20 años. El seguro en Colombia no es muy bueno y no me brindan la ayuda necesaria.”

Es común venirse abajo cuando nos damos cuenta de que no podemos realizar todas las actividades que veníamos haciendo antes de cualquier enfermedad o lesión física. Y son pocos los que dejan de centrarse en lo que no pueden hacer ya, para dirigir sus objetivos hacia lo que sí pueden hacer. Es cierto, cuesta fijarnos en nuestras fortalezas más que en nuestras debilidades, pero si lo piensas, nuestras fortalezas son debilidades que un día decidimos trabajar. Centrarnos en el dolor, en las dificultades, en la movilidad que hemos perdido sólo hará que tu estado de ánimo decaiga cada vez más, perjudicando a tu autoestima e impidiendo que lleves a cabo una vida diferente que pueda ser tan buena como la que tenías antes.

La dimensión emocional es primordial en la experiencia del dolor, siendo la ansiedad y la depresión los dos estados de ánimo más estudiados y más relevantes en pacientes con dolor agudo o crónico. Algunos estudios  sugieren que un ambiente propicio favorece la comodidad y el confort en el paciente para que tenga una mayor capacidad de autocuidado y de independencia  y un mejor ajuste emocional, siendo el domicilio donde más fácil se puede conseguir dicho ambiente. La psicoterapia ayuda a controlar las creencias irracionales, las interpretaciones negativas, los sentimientos de incapacidad o de inutilidad y a aumentar la autoestima. También la relajación o la utilización de biofeedback  harán reducir la ansiedad causada por el dolor crónico. Si no tienes la posibilidad de esta ayuda profesional, existe en Internet muchísima literatura científica y psicológica para alcanzar también estos propósitos.

Atrévete a fijarte nuevas metas en tu vida donde tengas en cuenta algo más que tus limitaciones. Porque como ya decía Séneca:

“No es porque las cosas son difíciles que no nos atrevemos. Es porque no nos atrevemos que las cosas son difíciles.”

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