Día Mundial del Cerebro 2026

🧠 ¡Hoy celebramos el Día Mundial del Cerebro 2026!

Cada 22 de julio se conmemora esta fecha para crear conciencia sobre la importancia de cuidar este órgano vital, promover hábitos saludables y prevenir enfermedades neurológicas.

¿Por qué se celebra el Día del Cerebro?

  • Fue establecido por la Federación Mundial de Neurología (WFN) en 2014.
  • La fecha recuerda la fundación de la WFN el 22 de julio de 1957 en Bruselas.
  • Su objetivo es educar sobre la salud cerebral, fomentar la investigación y reducir el estigma de los trastornos neurológicos.

Este año, queríamos haber hecho una Exposición con imágenes sorprendentes del Cerebro, que iría acompañada de la presentación de la Colección «Este es tu Cerebro» de Nieves López-Brea Serrat, nuestra Neuropsicóloga Infanto-Juvenil, que ha llevado el desarrollo del cerebro a las estanterías de las librerías, pero un problema de salud la ha mantenido fuera de juego, así que esperaremos a que se recupere para ofreceros la actividad.

En 2019, publica su primer cuento en castellano “Este es tu cerebro” para acercar el conocimiento del cerebro humano a los más pequeños. Tres años después, fue reconocido como el Mejor Material Didáctico de Ciencias y galardonado con el Primer Premio Internacional Ciencia en Acción, con un Jurado excepcional, entre los que se encontraba el CSIC, Fundación Lilly o las Reales Sociedades de Física y Química.

 

Años más tarde, convierte sus recursos digitales, creados también en 2019, al papel, con una actualización de contenidos sobre el cerebro del bebé y de mamá, el cerebro adolescente y el cerebro neurodivergente.

Y como cada año, queremos que disfrutes del Cuento que lo inició todo en Audiolibro, de forma gratuita, pinchando en el siguiente enlace:

Puedes escucharlo cada 22 de julio totalmente gratis AQUÍ.

 

Consigue todos los títulos en tu Librería favorita o pinchando en la imagen:

 

Hábitos para cuidar tu cerebro

HábitoBeneficio
Dormir bienConsolida la memoria y mejora el estado de ánimo.
Leer a diarioEstimula la concentración, imaginación y análisis.
Alimentación saludableAntioxidantes y omega-3 protegen contra el deterioro cognitivo.
Ejercicio físicoMejora el flujo sanguíneo y promueve nuevas neuronas.
Juegos mentalesDesafían la lógica y mejoran la atención.
Reducir el estrésProtege el hipocampo, clave para la memoria.
Interacción socialFavorece el desarrollo emocional y cognitivo.

Referencias 

  • HLA Clínica Montpellier. (2022, 25 julio). Los hábitos de vida saludables en la juventud son claves para cuidar el cerebro a largo plazo. Vademecum. https://www.vademecum.es/noticia-250722-
  • Sociedad Española de Neurología. (2023, 22 julio). Salud cerebral para todas las edades: prioridad mundial en todas las etapas de la vida. Diario Siglo XXI. 
  • Sevlever, G. (2025, 22 julio). Día Mundial del Cerebro: cuáles son los desafíos que enfrenta la ciencia para descifrar la mente humana. Infobae. 
  • Facultad de Ciencias Biológicas UC. (2023, 22 julio). Día Mundial del Cerebro: ¿por qué se conmemora un 22 de julio?. Universidad Católica de Chile.

 

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria Adultos
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

Problemas para dejar el pañal

¿PROBLEMAS PARA QUE TU PEQUE DEJE EL PAÑAL DEFINITIVAMENTE?

Es frecuente ver peques de 3, 4 y 5 añitos que se niegan a hacer caca en el WC, y piden que le pongan el pañal, no hay que alarmarse.

La retirada del pañal puede no ser una tarea tan sencilla como a veces lo pintan. La causa más habitual de no querer dejarlo, suele ser el miedo a hacer caca en el WC. Si hay estreñimiento, las heces duras pueden provocar fisuras y causar dolor a la hora de evacuar, esto puede producir miedo a la hora de percibir que tienen ganas de hacer caca. Los cambios en el entorno, estrés o sentirse presionados, suelen ser factores que pueden obstaculizar la retirada del pañal. La necesidad de control y el miedo a que algo de su cuerpo se desprenda es habitual, a menudo suelen mostrarse irritables a contarse el pelo, sonarse los mocos, ver la saliva…

Lo primero a tener en cuenta, sería abordar con el pediatra si hubiera problemas de estreñimiento y descartar otras patologías menos frecuentes.

La cuestión es comenzar a que el organismo de nuestro peque empiece a autorregularse.

Empecemos con los errores más habituales…

  • Regañar y amenazar. “Si no haces caca ya en el WC…”. En ocasiones, la presión que el entorno ejerce como el cole, familiares, etc., puede hacer que la paciencia de los papás a veces se debilite y el peque se sienta presionado a tener que dejar el pañal lo antes posible.
  • Comparar con hermanos mayores o amiguitos. “Tu mejor amigo ya hace caca en el WC”…, esto puede añadir más presión al peque y provocar bloqueo a la hora de querer sentarse en el WC.

Primeras pautas…

  • Paciencia y calma. Aunque manchen la ropita interior o tengamos que ponerle el pañal cuando nos lo pidan fura de casa. Debemos actuar con calma. Para ellos no es fácil, se pueden sentir frustrados e inseguros. Necesitan su tiempo para alcanzar este hito. Lo ideal es que sientan que tienen libertad para poder conseguir este gran reto en vez de percibir que van a contrarreloj y se les acaba el tiempo para conseguirlo.
  • Llevar siempre muda por si se producen escapes fuera de casa.
  • Dieta equilibrada e hidratación para asegurar un correcto funcionamiento intestinal y evitar la disbiosis.

Herramientas específicas… cada paso lleva su tiempo…

  • Observación para ver la hora aproximada a la que suelen pedir el pañal. Este paso es quizás es más difícil. Si se le estuvieran administrando laxantes, dificultaría la labor de establecer una rutina, puesto que estos preparados favorecen la evacuación de manera irregular. Debemos estar atentos a las señales cuando les entran ganas de hacer caca. A veces lo piden sin más, otras veces no lo piden y evitan. A menudo se aguantan las ganas, se sientan para que se les pase el “apretón”, saltan, se esconden, se muestran nerviosos o se enfadan si se les preguntan… Puede ser útil llevar un pequeño registro de las horas a las que suele ser “su hora de hacer caca”.
  • Si nos piden que les pongamos el pañal, se lo podemos poner, el tiempo justo para que hagan caca y luego acompañarles al WC para tirar la caca al WC. El objetivo en esta fase no es que haga caca en el WC, es que pierda el miedo y se sientan tranquilos a la hora de hacer caca sin dolor ni presión.
  • Todos los días, sobre la hora aproximada de “su hora” previamente observada, ir haciendo acercamientos progresivos al baño. Al principio con el pañal.
  • Pedirles a “su hora” que se sientan un poco en el WC. Deben estar cómodos, un orinal o adaptador que les gusten. Os podéis apoyar de una mesita auxiliar para el WC con un cuento o algún juguete preferido para que se siente unos minutos. Repetiremos esto las veces que necesiten hasta que pierdan el miedo al WC.
  • Reforzaremos y validaremos cada pequeño paso, sobre todo el esfuerzo de intentarlo.

En todos los casos, es fundamental adaptar estas estrategias a cada peque, sus miedos, estrategias de regulación emocional, grado de madurez que presentan en el resto de áreas del desarrollo, contexto y necesidades tanto del peque con de la familia, estrategias que llevan a cabo los papás, etc. En caso de haber regresiones, es fundamental la valoración de un especialista en salud mental infantil.

En Psycolab, estamos encantados de poder valorar cada caso y ayudaros en este gran proceso.

Contacto

 

Bibliografía:

Asociación Española de Pediatría. https://aepap.org/wp-content/uploads/2024/02/PSI-Consejo-anticipado.pdf
AUTISMO C. CONTROL DE ESFINTERES: PROCESO NORMAL Y EN SITUACIONES ESPECIALES COMO EL AUTISMO – Neuropediatría y TDAH
[Internet]. Neuropediatriaytdah.com. 2021 [cited 15 January 2021].  
Barrios Torres, J. (2014).  Incontinencia fecal en niños. Servicio de Pediatría. Gastroenterología Infantil. Hospital Universitario de Fuenlabrada. Fuenlabrada.
Madrid. España. DOI: 10.1016/S1696-2818(14)70187-8
Bezos, S.L., Escribano, C.E. (2012). ¿Qué esconden los problemas de control de esfínteres? A propósito de un caso. Rev Pediátrica. Aten Primaria. 2012; 14:
317-21.
Garza-Elizondo R. (2020). Control de esfínteres. Acta Pediatr Mex. (2020);41(1):40-2. DOI: http://dx.doi.org/10.18233/APM41No1pp40-421974
Howe, A.C., Walker, C.E. (1992).  Behavioral management of toilet training, enuresis and encopresis. Pediatr Clin North Am. 1992; 39: 413-32. https://doi.org/10.1016/S0031-3955(16)38336-5.

Lourdes Romero Montero
Psicóloga Sanitaria

 

¡Vuelven en verano nuestros talleres de gestión emocional y habilidades sociales!

Por qué los 6 a 12 años es la edad clave para enseñarles a entender sus emociones

Te propongo una escena que seguro que te suena. Tu hijo de 8 años vuelve del colegio, abre la mochila y se da cuenta de que se ha olvidado la agenda o el estuche. En un segundo, la tormenta estalla en el salón: un portazo, un llanto desconsolado o una frase de esas que te encogen el corazón: «¡Es que todo lo hago mal!» o «¡Es que nadie me quiere en clase!».

Como madres y padres, nuestro primer instinto es intentar solucionar el problema rápidamente («No pasa nada, llamamos a un compañero») o usar la lógica («Venga, no te pongas así, que no es para tanto»). Sin embargo, en ese preciso momento, tu hijo no necesita lógica. Lo que le pasa es que su cerebro se ha inundado de una emoción que no sabe cómo gestionar.

Entre los 6 y los 12 años (toda la etapa de Primaria), los niños viven una revolución silenciosa. En nuestro centro tenemos una certeza muy clara: las notas de matemáticas o inglés son importantes, sí, pero aprender a calmarse cuando se frustran y a llevarse bien con los demás es lo que realmente les va a cambiar la vida.

El cerebro de tu hijo está «en obras» (y por eso se desborda)

A veces nos enfadamos porque pensamos que nuestros hijos reaccionan de forma exagerada a propósito. Pero la ciencia nos dice que no es culpa suya: es una cuestión de maduración.

Para entenderlo de forma sencilla, dentro de su cabeza conviven dos zonas:

  1. La parte emocional (la amígdala): Es la que salta como una alarma ante el miedo, el enfado o la vergüenza. En los niños de Primaria, esta zona va a mil por hora.

  2. La parte sensata (la corteza prefrontal: funciones ejecutivas frías y cálidas): Es la encargada de la lógica, de pensar antes de actuar, de calmarse y de ponerse en el lugar del otro. ¿El problema? Que esta zona está «en obras» y no termina de construirse del todo hasta pasada la adolescencia. Sobre las funciones ejecutivas, se profundizará más en otro post.

Por eso, cuando tu hijo de 7 o 10 años se pelea en el patio o se bloquea con los deberes, su alarma emocional toma el control absoluto. No es que quiera portarse mal o llamar la atención; es que su cerebro aún no tiene las herramientas biológicas para calmarse solo. Necesita que un adulto (o un profesional) le enseñe el camino y le preste esa calma que a él le falta.

Lo que dice la ciencia (explicado sin rodeos)

Trabajar las emociones y las habilidades sociales a estas edades no es una moda ni un «extra» para que estén entretenidos. Hay estudios científicos muy importantes que demuestran que es vital:

  • Es el mejor predictor de su futuro: Un famoso estudio que siguió a más de 1.000 niños durante 40 años (Moffitt et al., 2011) descubrió algo sorprendente: los niños que aprendían a gestionar mejor sus impulsos y emociones entre los 6 y los 11 años tenían de adultos mejor salud, menos problemas económicos y vidas más estables. ¡Y este factor era mucho más importante que el hecho de ser más o menos inteligentes!

  • Menos estrés son mejores notas: Cuando un niño va al colegio con miedo a no encajar, timidez extrema o se machaca a sí mismo cada vez que falla, su cerebro se bloquea. Un análisis gigante sobre 270.000 alumnos (Durlak et al., 2011) demostró que cuando los niños reciben apoyo para entender sus emociones, sus notas académicas suben una media de un 11%. Su mente, simplemente, se libera para poder aprender.

  • La vacuna para la adolescencia: Los problemas de ansiedad o las crisis de conducta que suelen estallar a los 14 o 15 años empiezan a sembrarse mucho antes. Si les enseñamos a decir que «no», a defenderse sin agredir y a entender lo que sienten antes de que lleguen las hormonas y la presión de la pubertad, les estamos poniendo un escudo protector para siempre.

¿Cómo les ayudamos en nuestro centro?

En nuestro espacio no les damos una clase teórica ni les enseñamos «buenos modales». Trabajamos de forma práctica y adaptada a ellos para que aprendan a:

  • Ponerle nombre a lo que sienten: Pasar del típico portazo o el «no me pasa nada» a saber decir: «Estoy triste porque me ha salido mal el examen» o «Tengo rabia porque me he sentido desplazado en el recreo».

  • Aceptar el error: Entender que equivocarse no significa ser un fracasado, sino simplemente que están aprendiendo.

  • Hacer amigos de forma sana: Aprender a escuchar, a compartir, a resolver los problemas hablando y a poner límites a los demás con seguridad y respeto (asertividad).

Si notas que tu hijo sufre demasiado con los cambios, si le cuesta hacer amigos o mantenerlos, si se bloquea antes de un examen o si las rabietas en casa están desgastando la armonía familiar, recuerda que estás en el momento perfecto para actuar. Entre los 6 y los 12 años su cerebro es como plastilina: todo lo que aprendan y consoliden hoy, será la base de su tranquilidad mañana.

Referencias

Durlak, J. A., Weissberg, R. P., Dymnicki, A. B., Taylor, R. D., y Schellinger, K. B. (2011). The impact of enhancing students’ social and emotional learning: A meta-analysis of school-based universal interventions. Child Development, 82(1), 405–432. https://doi.org/10.1111/j.1467-8624.2010.01564.x

Eisenberg, N., Spinrad, T. L., y Eggum, N. D. (2010). Emotion-related self-regulation and its relation to children’s maladjustment. Annual Review of Clinical Psychology, 6, 495–525. https://doi.org/10.1146/annurev.clinpsy.121208.131208

Gross, J. J. (2015). Emotion regulation: Current status and future prospects. Psychological Inquiry, 26(1), 1–26. https://doi.org/10.1080/1047840X.2014.940781

Moffitt, T. E., Arseneault, L., Belsky, D., Dickson, N., Hancox, R. J., Harrington, H., Houts, R., Poulton, R., Roberts, B. W., Ross, S., Sears, M. R., Thomson, W. M., y Caspi, A. (2011). A gradient of childhood self-control predicts health, wealth, and public safety. Proceedings of the National Academy of Sciences, 108(7), 2693–2698. https://doi.org/10.1073/pnas.1010076108

Taylor, R. D., Oberle, E., Durlak, J. A., y Weissberg, R. P. (2017). Promoting positive youth development through school-based social and emotional learning interventions: A meta-analysis of follow-up effects. Child Development, 88(4), 1156–1171. https://doi.org/10.1111/cdev.12864

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Guía rápida para trastornos de la conducta

Hasta un 11% de los menores en España presentan Trastornos de la Conducta, con una tendencia creciente en los últimos 10 años, siendo una de las consultas más frecuentes en salud mental infantil y juvenil. Los síntomas pueden identificarse de forma temprana antes de los 5 años en niños y después de los 5 años en niñas, dificultando su abordaje si se detecta en la adolescencia.

En el siguiente post te proponemos una GUÍA BREVE PARA TRASTORNOS DE CONDUCTA en la adolescencia, para familias que enfrentan Trastornos Graves de Conducta (TGC) o Trastorno Negativista Desafiante (TND).

ENTENDER EL TRASTORNO

El adolescente no «es» malo, sino que tiene una dificultad persistente para regular sus emociones y aceptar la autoridad.

Es una mezcla de factores biológicos (temperamento), psicológicos (baja tolerancia a la frustración) y ambientales (dinámicas familiares que se han vuelto disfuncionales sin querer).

La agresividad o el desafío son su forma (equivocada) de gestionar el estrés, la ansiedad o la incapacidad de comunicarse.

La meta no es «ganar» al adolescente, sino enseñarle habilidades que no tiene (autocontrol y resolución de problemas).

#esteestucerebroadolescente

GUIÓN DE PAUTAS DE ACTUACIÓN

  1. Comunicación Estratégica
  • Validación Emocional: «Entiendo que estés enfadado porque no puedes salir, pero no te permito que grites». Reconocer el sentimiento no es aceptar la conducta.
  • Instrucciones Directas: Sé breve y operativiza. «Por favor, pon los platos en el lavavajillas ahora», en lugar de «¿Podrías ser más responsable con la cocina?».
  • La Regla de los 5 Segundos: Después de dar una orden, retírate. No te quedes esperando para ver si obedece; dale espacio para que procese la instrucción sin sentirse observado.
  1. Gestión de Consecuencias (en contrato escrito)
  • Refuerzo Positivo (Prioridad 1): Detecta cuando haga algo bien, por pequeño que sea. «Gracias por recoger tu cuarto sin que te lo dijera, lo valoro mucho».
  • Consecuencias Lógicas: El castigo debe tener relación con la falta. Si rompe algo, la consecuencia es arreglarlo o pagarlo con su paga (reparación del daño).
  • Unidad de Mando: Ambos progenitores deben decir lo mismo. Si hay desacuerdo, se discute en privado, nunca delante del adolescente.

PROTOCOLO DE MANEJO DE CRISIS

Cuando el adolescente está en pleno estallido, la parte del cerebro que se encarga del tomar buenas decisiones, el lóbulo prefrontal, está apagado (e inmaduro hasta los 20-25 años). No intentes educar en momentos de crisis.

  1. Mantener la «Baja Intensidad»: Habla más bajo de lo normal. El contraste entre sus gritos y tu calma suele ayudar a desescalar.
  2. No entres al trapo: Si te insulta o te provoca, no respondas al contenido del insulto. Ignora el ataque y repite: «Hablaremos cuando estés tranquilo». Si tú también le agredes física o verbalmente, la conducta disruptiva aumentará. Quizás no hoy, pero sí en el futuro. Sólo piensa…¿cómo crees que se siente un menor cuando la persona que le quiere también le daña?
  3. Retirada Táctica (Tiempo Fuera): Si la situación escala, vete de la habitación. «Me voy al salón porque no quiero discutir así. Cuando te calmes, avísame».
  4. Seguridad: Si hay riesgo de daño físico, llama a emergencias. La seguridad de todos es innegociable.

POST-CRISIS: LA REPARACIÓN

Una vez que el «bajón» de adrenalina y de ira han pasado (normalmente una o dos horas después):

  1. Análisis: Pregúntale (sin juzgar): «¿Qué te ha hecho enfadar tanto? ¿De qué otra forma podríamos haberlo solucionado?».
  2. Reparación: Es el momento de aplicar la consecuencia pactada. Hazlo de forma neutra: «Como acordamos, al haberme gritado hoy, esta tarde no habrá tiempo de consola».
  3. Borrón y cuenta nueva: Una vez aplicada la consecuencia, no sigas recriminando. Permítele volver a empezar de cero. Y pon tu marcador a cero también, recuerda, a los adultos siempre les cuesta más.

 

EL CUIDADO DE LOS PROGENITORES

  • No es tu culpa: No eres un mal padre o madre; estás gestionando una situación psicológica compleja.
  • Busca red: Relaciónate con familias que pasen por situaciones similares, existen asociaciones que pueden ayudarte. Compartir el peso con quienes pasan por lo mismo es vital.
  • Preserva espacios de paz: Intenta que el trastorno de tu hijo no ocupe el 100% de la conversación familiar. Protege los momentos con otros hijos o con tu pareja.

 


CONTRATO DE CONVIVENCIA FAMILIAR

Objetivo: Mejorar el clima en casa y asegurar que todos nos sintamos respetados y seguros.

NUESTROS COMPROMISOS (Las Normas): Elige las que sean ahora mismo más importantes, no demasiadas, y que sean claras.

  1. Respeto físico y verbal: No se permiten insultos, gritos elevados ni agresiones físicas. Si alguien se siente muy enfadado, debe usar el «Tiempo Fuera» (irse a su cuarto hasta calmarse).
  2. Responsabilidad en tareas: El cuarto debe quedar recogido antes de cenar y la mesa se pone y se quita por turnos semanales o mensuales.
  3. Uso de tecnología: El móvil, la tv y la consola se apagarán a las [hora, ej. 21:00h]. Los dispositivos se cargan fuera del dormitorio.

TUS PRIVILEGIOS (Lo que ganas)

  • Libertad: Si se cumplen las normas de respeto, el fin de semana la hora de llegada será a las [hora].
  • Tiempo de ocio: Por cada día de cumplimiento de tareas y respeto, se obtienen [X] minutos/horas de videojuegos.
  • Paga/Extras: Cumplir con el contrato da derecho a la paga semanal completa o a una actividad especial elegida por el joven (ej. ir al cine).

CONSECUENCIAS LÓGICAS (Si no se cumple)

  • Por insultos o gritos: Pérdida inmediata del teléfono móvil o consola durante el resto del día o 24 horas.
  • Por incumplir horarios de tecnología: Se resta el doble del tiempo excedido del día siguiente.
  • Por agresiones o daños materiales: Reparación del daño (limpiar, arreglar o pagar con la paga) y pérdida de salidas el fin de semana.

COMPROMISO DE LOS PROGENITORES

  • Nos comprometemos a no gritar para dar instrucciones.
  • Nos comprometemos a reconocer y elogiar cada vez que cumplas una norma sin que te lo recordemos.
  • Nos comprometemos a escuchar tus quejas siempre que las expongas con respeto y en un momento de calma.

FIRMAS

XXX – XXX – XXX – XXX (Todos los integrantes de la familia firman por igual).

 


Consejos para que el contrato NO falle:

  1. Negocia, no impongas: Siéntate con él/ella en un momento de paz (fuera de una crisis). Pregúntale: «¿Qué crees que necesitas tú para estar mejor y qué necesitamos nosotros?».
  2. El «Elogio Eficaz»: La Guía sobre Trastornos de Conducta de la Universidad de Barcelona insiste en que por cada crítica o consecuencia negativa, debe haber al menos 3 comentarios positivos. Si solo señalas lo que hace mal, romperá el contrato por frustración.
  3. Revisión semanal: Los domingos haced una breve reunión de 10 minutos para ver cómo ha ido la semana. Si ha ido bien, celebradlo (comida favorita, una película juntos).
  4. Cumplimiento estricto: Si tú no cumples con el premio cuando él se lo gana, o no aplicas la consecuencia cuando falla, el contrato pierde todo su poder. Sé predecible.

Esta es una parte fundamental: El adolescente con un trastorno de conducta a menudo siente que «el mundo está en su contra» o que «está loco», cuando en realidad lo que tiene es un cerebro que reacciona de forma hipersensible al estrés.

GUÍA BREVE PARA EL ADOLESCENTE

Aquí tienes una propuesta de «Guía breve para el Adolescente» que puedes imprimir y darle para que la lea en un momento de calma:

Entendiendo qué me pasa: Mi Hoja de Ruta Personal

Seguramente a veces sientes que pierdes el control, que los demás «te pinchan» a propósito o que explotas por cosas que a otros les parecen pequeñas. No eres una mala persona ni estás «loco». Tienes una dificultad real para gestionar la frustración, y eso tiene una explicación.

¿Por qué me pasa esto? (La explicación biológica)

Todos tenemos una alarma en el cerebro llamada amígdala. En tu caso, esa alarma es ultra-sensible.

  • Ataque o Huida: Cuando sientes que algo es injusto o te agobian, tu cerebro detecta una amenaza de muerte (aunque sea solo que te quiten el móvil) y activa el modo «combate».
  • El secuestro emocional: En ese momento, la parte de tu cerebro que piensa y razona se «apaga». No es que no quieras pensar, es que tu cerebro no te deja hasta que la alarma baja.

Mis «Señales de Humo» (Autoconocimiento)

Antes de la explosión, tu cuerpo te avisa. Si aprendes a ver estas señales, podrás parar antes de que sea tarde, ya que hoy afecta a tu familia, pero mañana afectará a tus amistades y a tus relaciones, tanto personales como profesionales:

  • Calor en la cara o el cuello.
  • Ponerse muy tenso (puños cerrados, mandíbula apretada).
  • Ganas de gritar o romper algo.
  • Pensamientos como: «¡Siempre igual!», «¡No lo aguanto!», «¡Me tienen harto!».

Mis Superpoderes de Emergencia

Cuando sientas el «humo», tienes dos herramientas clave:

  • El Botón de Pausa (Tiempo Fuera): Tienes derecho a decir: «Ahora estoy muy enfadado y no puedo hablar, me voy a mi cuarto». Irte no es perder, es tomar el control para no acabar en una situación peor.
  • Respiración de Rescate: 2 respiraciones profundas (inflar la barriga) reducen tu frecuencia cardíaca y le dicen a tu cerebro: «Tranquilo, no hay ningún león atacándonos, puedes apagar la alarma».

El Trato: ¿Qué gano yo con esto?

Sabemos que las normas y los límites te molestan. Pero piénsalo de esta forma:

  • Menos conflictos = Más libertad: Cuanto más demuestres que puedes controlarte en los momentos difíciles, más confiarán en ti y menos «encima» tendrás a los adultos.
  • Mejor autoestima: Explotar y portarse mal te deja vacío y con culpa después. Aprender a controlarte te hará sentir mucho más fuerte y seguro de ti mismo.

¿Qué vamos a hacer a partir de ahora?

  1. Vamos a usar un Contrato: No para castigarte, sino para que las reglas sean claras y no dependan del humor de nadie ese día.
  2. Hablaremos en frío: Cuando estés enfadado, no te daremos sermones. Esperaremos a que estés bien para buscar soluciones juntos.
  3. Pedir ayuda es de valientes: Ir al psicólogo o hablar de esto no es de «débiles». Es como un atleta que entrena para mejorar su rendimiento; te estás entrenando.

Sabemos que a veces es difícil ser tú. Estamos aquí para ayudarte a manejar ese cerebro que pilotas. Vamos a aprender a conducirlo juntos.

¿Cómo entregarle esta hoja?

  • El momento es clave: Nunca se la des después de una bronca. Busca un momento en el que estéis haciendo algo relajado (merendando, en el coche, dando un paseo).
  • Usa la curiosidad: «He leído un libro llamado Este es tu cerebro adolescente y me ha parecido interesante esto de la ‘alarma’. Échale un ojo y me cuentas si te sientes identificado con algo».
  • No fuerces la respuesta: Deja que lo lea a solas. A veces necesitan procesarlo sin sentirse observados.

*Adaptado de las Guías para familias sobre Trastornos de Conducta con enfoque clínico de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), de la Guía de la Confederación Salud Mental España con enfoque humano y social y del Libro Este es tu cerebro adolescente de Nieves López-Brea Serrat, de venta en librerías y en nuestra web esta primavera.

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

Protección de la Infancia y Adolescencia

Ante el desconcierto de algunas familias que creen que esta Ley viene a ejercer cierto control sobre nuestras libertades y la de nuestros hijos e hijas, queremos informar que gracias a las Leyes dirigidas a la protección de la Infancia, han hecho del mundo un lugar más habitable para nuestros peques:

1. El fin de la explotación: Las «Factory Acts» (Reino Unido, Siglo XIX)

Antes de estas leyes, era común que niños de 5 o 6 años trabajaran 16 horas al día en minas de carbón o fábricas textiles.

Althorp’s Act (1833): Fue una de las primeras en prohibir el trabajo de niños menores de 9 años en la industria textil.

Logro: Limitó la jornada laboral de los niños de 9 a 13 años a «solo» 9 horas diarias y obligó a que recibieran dos horas de escuela al día.

 

2. El derecho a aprender: Ley Moyano (España, 1857)

Esta ley fue la piedra angular del sistema educativo español durante más de un siglo.

Impacto: Declaró la enseñanza primaria como obligatoria para todos los niños de 6 a 9 años y, lo más importante, gratuita para quienes no pudieran pagarla. Fue el primer intento serio de sacar a los niños de las calles y los campos para llevarlos a las aulas.

 

3. El nacimiento de la justicia juvenil: Illinois Juvenile Court Act (EE. UU., 1899)

Hasta finales del siglo XIX, los niños que cometían delitos eran juzgados como adultos y enviados a prisiones comunes.

Revolución: Creó el primer tribunal de menores del mundo. La filosofía cambió de «castigar al criminal» a «rehabilitar al niño», entendiendo que el entorno y la madurez influyen en la conducta.

 

4. El reconocimiento internacional: Declaración de Ginebra (1924)

Tras los horrores de la Primera Guerra Mundial, la activista Eglantyne Jebb impulsó este documento, adoptado por la Sociedad de Naciones.

Hito: Fue la primera vez que se afirmó históricamente que «la humanidad debe al niño lo mejor que tiene para dar». Estableció que el niño debe ser el primero en recibir socorro en tiempos de miseria.

 

5. El estándar de oro: Convención sobre los Derechos del Niño (ONU, 1989)

Es el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia.

Lo que cambió: Transformó legalmente a los niños de ser «objetos de protección» a «sujetos de pleno derecho». Reconoció que los niños tienen derecho a expresar su opinión, a la identidad y a ser protegidos contra toda forma de abuso y explotación.

 

Entiendo que no te gusten las Leyes, pero a veces hay que protegerles hasta de nosotros mismos.

Seguro que ya lo ves con otros ojos, si no, escríbenos, podemos darte muchos más argumentos a favor.

También tienes mucha información buena en páginas como https://www.adolescencialibredemoviles.es/

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Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía:

  • Delgado Criado, B. (Ed.). (1994). Historia de la educación en España y América: La educación en la España contemporánea (1789-1975) (Vol. 3). Ediciones Morata.

  • Humphries, J. (2010). Childhood and child labour in the British Industrial Revolution. Cambridge University Press.

  • Mulley, C. (2009). The woman who saved the children: A biography of Eglantyne Jebb, founder of Save the Children. Oneworld Publications.

  • Naciones Unidas. (1989). Convención sobre los Derechos del Niño. https://www.ohchr.org/es/instruments-mechanisms/instruments/convention-rights-child

  • Puelles Benítez, M. de. (2011). Política y educación en la España contemporánea. Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

  • Rodríguez Pascual, I. (2007). Para una sociología de la infancia: Aspectos teóricos y metodológicos. Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

  • Sociedad de Naciones. (1924). Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño. Imprenta de la Sociedad de Naciones.

  • Tanenhaus, D. S. (2004). Juvenile Justice in the making. Oxford University Press.

  • Trattner, W. I. (1999). From Poor Law to Welfare State: A history of social welfare in America (6ª ed.). Free Press.

  • Tuttle, C. (1999). Hard at work in factories and mines: The economics of child labor during the British Industrial Revolution. Westview Press.

  • Unicef. (2019). La Convención sobre los Derechos del Niño: A los 30 años, ¿en qué punto nos encontramos?. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Ansiedad, estrés y cortisol en el autismo

Biología del Agobio: El Cortisol y la Respuesta al Estrés en el Autismo

La adolescencia es una etapa de «poda neuronal» y reajuste hormonal para todos, pero en el cerebro autista, este proceso ocurre bajo una atmósfera química distinta. No se trata solo de sensibilidad sensorial; es una respuesta neuroendocrina desajustada ante un mundo que no deja de emitir señales de alerta.

El Eje HHS: Un sistema en estado de hipervigilancia

El Eje Hipotalámico-Hipofisario-Adrenal (HHS) funciona como el termostato del estrés. Investigadores como Corbett et al. (2014) han confirmado que, mientras los jóvenes neurotípicos muestran un ritmo circadiano del cortisol predecible (alto al despertar y bajo al anochecer), los adolescentes autistas presentan una variabilidad extrema.

Este eje no solo reacciona al peligro físico, sino a la incertidumbre. Para un cerebro que depende de la predicción para sentirse seguro, el cambio de planes o la ambigüedad social se traducen en una descarga de cortisol que el cuerpo tarda horas, o incluso días, en metabolizar.

¿Existen diferencias de género?

La ciencia reciente ha comenzado a desvelar que el estrés no se manifiesta igual en hombres que en mujeres autistas:

  • El fenómeno del «Camuflaje» (Masking): Las mujeres y niñas autistas suelen realizar un esfuerzo cognitivo agotador para imitar conductas sociales. Estudios sugieren que este «camuflaje» mantiene el cortisol elevado de forma crónica, lo que deriva en un agotamiento extremo o burnout mucho antes que en sus pares masculinos.
  • Diferencia en la reactividad: Mientras que los varones suelen mostrar respuestas de cortisol más explosivas ante estímulos externos, las mujeres presentan a menudo una hiporreactividad (niveles de cortisol que no suben cuando deberían), lo que indica un sistema HHS exhausto por el estrés social constante (Fidala et al., 2022).
  • Impacto hormonal: En la adolescencia, el estrógeno puede interactuar con el eje HHS, haciendo que las jóvenes autistas sean más vulnerables a trastornos de ansiedad y depresión vinculados a la desregulación del cortisol.

La «Respuesta de Despertar» y la Fatiga Crónica

Un hallazgo crítico es la Respuesta del Cortisol al Despertar (CAR). En el autismo, esta respuesta suele estar embotada o ser errática. Si el pico de cortisol matutino no es el adecuado, el adolescente empieza el día sin la energía necesaria para afrontar la demanda ejecutiva, lo que genera una paradoja, están «cansados pero cableados» (tired but wired); agotados físicamente pero con un sistema nervioso en alerta máxima.

Estrategias de Regulación Basadas en Evidencia

  1. Reducción de la Carga Alostática: Antes que cualquier suplemento, es vital reducir las exigencias del entorno. Menos ruido, agendas visuales claras y tiempos de «desconexión total».
  2. Soporte Nutricional y Farmacológico: El uso de Magnesio y Vitamina C actúa como cofactor en la síntesis de neurotransmisores y ayuda a limpiar el exceso de cortisol, pero siempre debe ser pautado tras un análisis de niveles en sangre y por un especialista.
    1. Nutrición con base científica: El Magnesio y los Omega 3/6 han mostrado beneficios en la regulación del sistema nervioso, pero siempre bajo supervisión médica.
    2. Vitamina C: Se ha observado que ayuda a reducir los niveles de cortisol y mejora la calidad del sueño, un factor crítico en el TEA.
  3. Propiocepción y Presión Profunda: Técnicas como las mantas de peso o masajes terapéuticos estimulan el sistema parasimpático, el «freno» natural del cortisol.
  4. Higiene del sueño y relajación: Enseñar técnicas de respiración y mantener rutinas de sueño estrictas ayuda a predecir el día y bajar los niveles de alerta.
  5. El mito del «ejercicio para que se canse»: ¿Llevas a tu hijo al parque para que queme energía y regresa más acelerado que nunca? La ciencia tiene la respuesta. Para un sistema HHS desregulado, el ejercicio físico intenso puede interpretarse como una amenaza física. En lugar de segregar endorfinas y relajarse, el cuerpo interpreta que está huyendo de un depredador, elevando aún más el cortisol y bloqueando el descanso.

Consecuencias de un cerebro «bañado» en cortisol

Vivir bajo niveles altos de esta hormona de forma crónica no es gratuito. El cortisol alto altera la morfología cerebral y afecta directamente a:

  • Las funciones ejecutivas: Dificultad para planificar y tomar decisiones.
  • La memoria a largo plazo: El cerebro está tan ocupado sobreviviendo que no puede procesar información nueva.
  • La regulación emocional: Mayor susceptibilidad a colapsos (meltdowns) o desconexiones (shutdowns).

 

«El estrés crónico puede incluso alterar la conectividad entre la amígdala y la corteza prefrontal. Esto significa que el adolescente autista no solo ‘siente’ más estrés, sino que su cerebro está físicamente configurado para priorizar la respuesta emocional de supervivencia sobre la lógica, debido a esa sobrecarga constante de cortisol.»

Entender que el estrés en el autismo tiene una raíz fisiológica nos permite pasar de la frustración a la empatía. No se trata de «mal comportamiento», sino de un sistema biológico tratando de sobrevivir en un mundo que percibe como constantemente amenazante.

¿Y tú?, ¿cómo percibes el mundo? Contacto Reservar Cita

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía 

  • American Psychological Association. (2020). Publication manual of the American Psychological Association(7th ed.).
  • Alonso, J. R. (2020, 29 de abril). Alumnos con estrés. Neurociencia. https://jralonso.es/2020/04/29/alumnos-con-estres/
  • Alonso, J. R. (2021). El autismo: Reflexiones y pautas para comprenderlo y abordarlo. Editorial AMAT.
  • Alonso, J. R. (2021, 9 de enero). Autismo y calidad de vida. Neurociencia. https://jralonso.es/2021/01/09/autismo-y-calidad-de-vida/
  • Corbett, B. A., Muscatello, R. A., & Blain, S. D. (2014). Dysregulation of the cortisol diurnal rhythm in children with autism spectrum disorder. Autism Research, 7(6), 703–711. https://doi.org/10.1002/aur.1416
  • Fidala, A., Ziemiańska, K., & Pąchalska, M. (2022). Gender differences in stress social reactivity in adolescents with Autism Spectrum Disorder. Journal of Neurological and Neurosurgical Nursing, 11(2), 45-56.
  • McEwen, B. S. (2007). Physiology and neurobiology of stress and adaptation: Central role of the brain. Physiological Reviews, 87(3), 873–904. https://doi.org/10.1152/physrev.00041.2006
  • Schreck, K. A., & Williams, K. (2006). Food preferences and sleep problems in children with autism spectrum disorders. Research in Developmental Disabilities, 27(6), 677–689.

Pensamiento Mágico en el TOC

EL PENSAMIENTO MÁGICO EN EL TOC

 

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) se caracteriza por la presencia de pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes y persistentes que generan malestar (obsesiones) y comportamientos repetitivos o con reglas rígidas (compulsiones) para prevenir o reducir la ansiedad de las obsesiones.

Con frecuencia, lo que subyace a las compulsiones es la creencia de que su realización será la causa de un cambio en el entorno. Esta relación causal y congruencia con las obsesiones no es siempre lógica, como sí sucedería entre las obsesiones de contaminación y el excesivo lavado de manos. Cuando se considera que un pensamiento o una acción es causante de eventos reales sin existir una conexión física y lógica es lo que se considera pensamiento mágico, y es un concepto muy presente en el TOC. Sería este el caso de niños con TOC Infantil que evitan pisar las líneas de la acera porque creen que así podrán prevenir que a sus padres les ocurra algo malo, o de un adulto que dé 3 golpes a la puerta de su casa antes de salir para que su día transcurra sin complicaciones.

Otro concepto estrechamente relacionado con el pensamiento mágico es la fusión pensamiento-acción, que supone la creencia de que pensar en algún evento aumenta la probabilidad de que ocurra. En este sentido, el pensamiento es relacionado causalmente con un resultado negativo y, al igual que lo descrito en el pensamiento mágico, dan un sentido de sobreresponsabilidad a la persona, tanto del daño como de su prevención.

El pensamiento mágico está presente en toda la población general, tanto infantil como adulta, siendo un fenómeno bastante común. Es especialmente frecuente en niños hasta aproximadamente los 11-12 cuando comienza a declinar. Esto es así porque los niños no tienen correctamente desarrolladas las leyes de la lógica causal, y con frecuencia consideran que si dos eventos se dan uno detrás del otro, el primero es el causante del segundo. De esta forma, un niño podría experimentar, por ejemplo, que al jugar pisando solo las líneas de la acera, su padre se ha torcido un tobillo. Así, podría considerar que ha sido el hecho de pisarlas las que han provocado que su padre reciba un daño. Más adelante, o en otra ocasión, podría evitar pisar las líneas, y al no ocurrir nada a sus padres considerar que esa es la forma de prevenir el daño.

A partir de los 11-12 años, los preadolescentes han aprendido mejor el sentido de causalidad, lo que les lleva a presentar menos pensamiento mágico, aunque este se mantendrá en menor medida durante toda la vida de una persona sana, y se puede seguir recurriendo al pensamiento mágico en situaciones en las que el niño o el adulto no haya encontrado una explicación lógica alternativa. En este proceso, las compulsiones se vuelven relevantes. Puesto que la persona considera que es el realizar la compulsión la que le ha permitido evitar algo negativo, llevarla a cabo reduce momentáneamente su ansiedad y continúan haciéndolo. No obstante, a largo plazo, la reducción del malestar cada vez dura menos tiempo, y puesto que no han experimentado que en ausencia de la compulsión no se produce el evento o daño, no pueden aprender que lo temido no está sujeto a esas acciones.

Debido a esto, la intervención recomendada es la Terapia Cognitivo Conductual (TCC) y, en el caso de los adultos, puede acompañarse de medicación si su uso se adapta a las características individuales de la persona. El elemento fundamental de la TCC que permite incidir sobre el mantenimiento de los síntomas descritos es la exposición con prevención de respuesta, que permitirá establecer situaciones seguras en las que aprender que no se produce el daño esperado en ausencia de las compulsiones, disminuyendo progresivamente así la ansiedad. Se acompaña además de terapia cognitiva, centrada en la modificación de los pensamientos que causan malestar. En el caso de los niños, el  rol de la familia en este proceso resultará esencial, tanto de acompañamiento como para la supervisión, realizando un trabajo de colaboración con el terapeuta.

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Bibliografía:

American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales: DSM-5® (5th ed.). Editorial Médica Panamericana. 

Bolton, D., Dearsley, P., Madronal-Luque, R. y Baron-Cohen, S. (2002). Magical thinking in childhood and adolescence: Development and relation to obsessive compulsion. British Journal of Developmental Psychology, 20(4), 479-494. https://doi.org/10.1348/026151002760390819  

Chessell, C., Halldorsson, B., Harvey, K., Guzman-Holst, C. y Creswell, C. (2021). Cognitive, behavioural and familial maintenance mechanisms in childhood obsessive compulsive disorders: A systematic review. Journal of Experimental Psychopathology, 12(3), Article 20438087211036581. https://doi.org/10.1177/20438087211036581

Evans, D. W., Hersperger, C. y Capaldi, P. A. (2011). Thought-action fusion in childhood: measurement, development, and association with anxiety, rituals and other compulsive-like behaviors. Child psychiatry and human development, 42(1), 12-23. https://doi.org/10.1007/s10578-010-0198-x

Evans, D. W., Milanak, M. E., Medeiros, B., y Ross, J. L. (2002). Magical beliefs and rituals in young children. Child psychiatry and human development, 33(1), 43-58. https://doi.org/10.1023/a:1016516205827 

Verhaak, L. M. y de Haan, E. (2007). Cognitions in children with OCD. A pilot study for age specific relations with severity. European child & adolescent psychiatry, 16(6), 353-361. https://doi.org/10.1007/s00787-007-0606-3

Clara Villasana González Psicóloga en prácticas en Psycolab

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

Chicas con altas capacidades (AACCI) y Autismo Femenino (TEA)

CHICAS CON ALTAS CAPACIDADES Y AUTISMO FEMENINO

Tradicionalmente, tanto las Altas Capacidades (AACCI) como  el Trastorno del Espectro Autista (TEA) han sido estudiados desde modelos mayoritariamente masculinos. Sin embargo, en los últimos años se ha puesto de manifiesto que en mujeres estos perfiles pueden manifestarse de forma más sutil, camuflada o internalizada, lo que ha contribuido a un importante infradiagnóstico y a frecuentes confusiones entre ambos.

Aunque sean diferentes condiciones, comparten múltiples características, especialmente en mujeres, lo que en ocasiones puede dificultar su identificación y comprensión. Conocer estas similitudes resulta clave para un acompañamiento adecuado.

Autism Research Institute

El pensamiento divergente y original, así como la creatividad son sus fortalezas comunes:

  • Capacidad para generar soluciones innovadoras.
  • Alta lógica y una elevada capacidad
  • Intereses específicos vividos con una gran intensidad.

Sin embargo, en ocasiones esta intensidad puede provocar unas dificultades en la flexibilidad cognitiva,especialmente en situaciones ambiguas, cambios inesperados o contextos poco estructurados.

 

Otro de los puntos en común más visibles es la curiosidad intensa y la sed de conocimiento. Suelen mostrar:

  • Un aprendizaje autodirigido, basado en una gran exploración individual.
  • Intereses abordados con gran dedicación y profundidad.
  • Rechazo o desmotivación ante aprendizajes que puedan considerar superficiales o repetitivos.

En contextos educativos tradicionales, esta forma de aprender puede generar desajustes, aburrimiento o bajo rendimiento.

Un perfeccionismo elevado y necesidad de orden es otra característica compartida, especialmente en mujeres:

  • Búsqueda constante de precisión extrema.
  • Sensación persistente de no ser suficiente, incluso en altos logros.
  • Dificultad para tolerar errores propios.
  • Necesidad de estructura, rutina y previsibilidad.

En mujeres con AACC, este perfeccionismo suele estar ligado a una alta autoexigencia intelectual y emocional. En el TEA, se relaciona además con la necesidad de control y reducción de la incertidumbre. En ambos casos, puede derivar en ansiedad, bloqueo o evitación.

 

Muchas mujeres con AACC y/o TEA relatan sentirse incomprendidas, aisladas o “diferentes”, a pesar de aparentar una buena adaptación social. Esto se debe, en parte, a que:

  • Aprenden acamuflar o imitar conductas sociales esperadas.
  • Adaptan sus intereses para encajar, relegando sus propias necesidades.
  • Experimentan una desconexión interna entre lo que muestran y lo que sienten.

Las dificultades sociales no siempre se expresan como aislamiento externo, sino como agotamiento social, confusión en las relaciones o sensación de no pertenencia.

 

La hipersensibilidad es uno de los rasgos más compartidos y menos comprendidos:

  • Respuestas intensas a estímulos sensoriales (ruido, luz, texturas).
  • Reacciones emocionales profundas.
  • Tendencia a conductas de evitación o escape ante la sobrecarga.

En mujeres, esta sensibilidad suele internalizarse, manifestándose en forma de ansiedad, somatizaciones o agotamiento emocional, más que en conductas externalizadas.

Es fundamental subrayar que AACC y TEA no son lo mismo, aunque puedan coexistir en una misma persona (doble excepcionalidad). Confundirlos o invisibilizarlos puede tener consecuencias significativas en la autoestima, la salud mental y el desarrollo vital de las mujeres.

Una evaluación adecuada debe ser integral, especializada y con perspectiva de género, atendiendo tanto a fortalezas como a dificultades, y evitando interpretaciones basadas únicamente en estereotipos.

Reconocer las similitudes entre AACC y TEA en mujeres no implica diluir sus diferencias, sino afinar la mirada clínica, educativa y social. Comprender estos perfiles permite pasar del diagnóstico tardío al acompañamiento temprano y respetuoso.

 

Este año nos proponemos comenzar un nuevo Proyecto, ya sabéis que somos muy inquietas, y queremos adelantaros algo sobre nuestro

 

«CLUB DE NOVAS» (Estrellas que aumentan repentinamente su brillo).

«Dos estrellas, una gigante roja y una enana blanca, se orbitan entre sí en esta ilustración de una nova recurrente similar a T Coronae Borealis.
Laboratorio de Imágenes Conceptuales del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA

 

Al igual que una Nova, estas niñas y adolescentes a menudo pasan desapercibidas hasta que encuentran el entorno adecuado que activa su potencial, liberando una energía y una luz intelectual extraordinarias.

Crearemos un «refugio seguro» donde la neurodivergencia no sea algo que explicar, sino la base desde la cual construir. Para niñas y adolescentes de 12 a 16 años.

El proyecto se sostiene sobre tres ejes diseñados específicamente para el perfil AACC + Asperger:

  • Eje de Intereses Profundos (Deep Dive): Espacios para que cada una explore su «tema de interés especial» sin juicios, fomentando la maestría y el intercambio de conocimientos complejos.

  • Eje de Conexión Social (Safe Space): Dinámicas de grupo diseñadas para la comunicación honesta, evitando el masking (esfuerzo por parecer «normal») y trabajando las habilidades sociales desde la lógica, no desde la imposición.

  • Eje de Regulación Sensorial y Emocional: Talleres sobre cómo gestionar la alta sensibilidad (PAS) y la intensidad emocional que suele acompañar a las AACC.

Si has llegado hasta aquí abajo es porque estás tan entusiasmada como nosotras. Pregúntanos!!!

Contacto

 

Bibliografía:

  • APA (2022).DSM-5-TR: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. American Psychiatric Association.
  • Bargiela, S., Steward, R., & Mandy, W. (2016).The experiences of late-diagnosed women with autism spectrum conditions. Journal of Autism and Developmental Disorders.
  • Assouline, S. G., Foley Nicpon, M., & Whiteman, C. (2010).Cognitive and psychosocial characteristics of gifted students with autism spectrum disorder. Journal of Autism and Developmental Disorders.
  • Neihart, M. (2008).Identifying and providing services to twice-exceptional children. Handbook of Giftedness in Children.
  • Webb, J. T. et al. (2005).Misdiagnosis and Dual Diagnoses of Gifted Children and Adults. Great Potential Press.

Ana Sánchez Gutiérrez
«Psicóloga empollona»

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

Asperger femenino

¿Por qué no hay chicas Asperger?¿o por qué casi todos los Asperger son chicos?

La premisa de que «casi todos los Asperger son chicos» es incorrecta.

El síndrome de Asperger (ahora parte del Trastorno del Espectro Autista, o TEA, según el DSM-5) también afecta a las mujeres, aunque se diagnostica con menos frecuencia en ellas que en los hombres.

El Autismo en niños, es frecuente detectarlo en la infancia, sin embargo, la mayoría de las niñas diagnosticadas de Autismo Grado 1 (Asperger), no suele hacerse hasta la adolescencia.

El espectro autista representa una singularidad en el desarrollo neurobiológico. Las investigaciones actuales apuntan a que, ya desde el segundo trimestre de gestación, se producen variaciones en la formación y maduración del sistema nervioso central.

El núcleo de esta diferencia reside en la conectividad: las neuronas se comunican siguiendo patrones no convencionales, lo que da lugar a un procesamiento de la información alternativo. En este complejo escenario, no solo la genética tiene la palabra; la interacción con factores ambientales y la respuesta del sistema inmune parecen ser determinantes en la conformación de este perfil neurocognitivo.

El motivo principal de esta disparidad en los diagnósticos es el infradiagnóstico femenino, debido a varias razones:

  • Diferencias en la manifestación de los síntomas: Las mujeres dentro del espectro autista a menudo presentan síntomas de una forma más sutil que los hombres. Los criterios de diagnóstico se han basado tradicionalmente en estudios realizados principalmente en varones, lo que ha llevado a un sesgo en las herramientas de evaluación.
  • Mayor capacidad de «camuflaje» social: Las niñas y mujeres con Asperger desarrollan con frecuencia mecanismos de imitación y «camuflaje» social para enmascarar sus dificultades en la interacción social y adaptarse a las expectativas sociales, lo que dificulta la detección del trastorno por parte de su entorno.
  • Intereses más «aceptables» socialmente: Mientras que los intereses restringidos de los chicos (por ejemplo, listas de trenes, mapas) pueden ser vistos como más atípicos, los de las chicas (por ejemplo, centrarse intensamente en la lectura, en un cantante o en un personaje) pueden considerarse más «normales» o socialmente aceptables, pasando desapercibidos como simples hobbies intensos.
  • Factores biológicos y genéticos: Algunas investigaciones sugieren que puede haber factores genéticos y hormonales que influyen en cómo se manifiesta el trastorno o en la cantidad de mutaciones necesarias para que aparezca en mujeres en comparación con los hombres. Se han identificado múltiples genes implicados, y existe evidencia de que las mujeres pueden necesitar una mayor “carga genética” para manifestar el trastorno, lo que se conoce como el “efecto protector femenino”.
  • Factores hormonales: Se investiga el papel de las hormonas sexuales (como la testosterona) en el desarrollo cerebral y su posible influencia en la expresión del autismo.
  • Neurodesarrollo: Existen diferencias en el desarrollo cerebral entre chicos y chicas, lo que puede influir en la forma en que se manifiestan los síntomas.

Aunque las estadísticas muestran una proporción de aproximadamente 3 o 4 hombres diagnosticados por cada mujer, estudios más recientes sugieren que la prevalencia real podría ser mucho más equitativa si se utilizaran instrumentos de evaluación que tuvieran en cuenta las características específicas del autismo en mujeres.

 

A diferencia de otros grados del espectro, en el Asperger no hay un retraso global del lenguaje, pero sí un uso diferente del mismo:

  • Pragmática del lenguaje: Dificultad para entender dobles sentidos, sarcasmo, ironías o metáforas. Suelen ser muy literales.

  • Prosodia peculiar: El tono de voz puede ser monótono, robótico o excesivamente formal («el efecto pequeño científico»).

  • Dificultad en la lectura no verbal: Les cuesta interpretar gestos, expresiones faciales o mantener un contacto visual normativo.

Flexibilidad Cognitiva y Comportamiento:

Debido a esa maduración «a destiempo» de las conexiones neuronales que mencionabas, el cerebro busca seguridad en lo predecible:

  • Intereses absorbentes: Foco intenso y experto en temas específicos (trenes, astronomía, dinosaurios, informática, etc.).

  • Necesidad de rutina: Gran malestar ante cambios imprevistos. Las estructuras rígidas les ayudan a compensar el caos que a veces sienten al procesar la información.

  • Patrones repetitivos: Pueden aparecer movimientos motores (estereotipias) cuando están muy emocionados o estresados.

Procesamiento sensorial o hipersensibilidad:

Como el sistema inmune y la poda sináptica han configurado un cerebro con «demasiadas conexiones vivas», los sentidos suelen estar sobreestimulados:

  • Hipersensibilidad: Ruidos que otros ignoran (un fluorescente, una sirena lejana) pueden resultar dolorosos.

  • Texturas y alimentación: Rechazo a ciertas texturas de ropa o alimentos, lo que a menudo se confunde con «ser caprichoso».

El Perfil Cognitivo (Fortalezas y Debilidades):

  • Atención al detalle: Excelente capacidad para detectar errores o patrones que a otros se les pasan por alto.

  • Memoria técnica: Gran facilidad para retener datos factuales y lógicos.

  • Disfunción ejecutiva: A menudo tienen problemas para organizar tareas complejas, priorizar o gestionar el tiempo (les cuesta ver «el bosque» porque están mirando «la hoja»).

Diferencias en la presentación clínica

  • Comunicación y socialización: Las chicas suelen mostrar mejores habilidades de comunicación verbal y no verbal, lo que puede enmascarar las dificultades sociales.
  • Intereses restringidos: Los intereses de las chicas suelen ser más socialmente aceptados (lectura, animales, música), mientras que los de los chicos pueden ser más inusuales o específicos (trenes, mapas, tecnología).
  • Comorbilidades: Las chicas con Asperger presentan con mayor frecuencia trastornos de ansiedad, depresión o trastornos alimentarios, lo que puede desviar la atención del diagnóstico principal.

Impacto en la vida diaria y estrategias de apoyo

  • Diagnóstico tardío: El infradiagnóstico y el diagnóstico tardío en mujeres pueden llevar a dificultades sociales, aislamiento, baja autoestima, ansiedad y depresión.
  • Apoyo educativo: Es fundamental adaptar el entorno educativo, fomentar la empatía y la teoría de la mente, y proporcionar rutinas claras y predecibles.
  • Intervención temprana: La detección precoz y la intervención personalizada mejoran significativamente la calidad de vida y el desarrollo de habilidades sociales y emocionales.
  • Comunicación clara: Es clave emplear una comunicación directa y explícita, evitando dobles sentidos o ironías, para facilitar la comprensión de las situaciones sociales.

Avances en la investigación y retos futuros

  • Nuevos instrumentos de evaluación: Se están desarrollando herramientas diagnósticas más sensibles a las características femeninas del espectro autista.
  • Concienciación social: Es necesario sensibilizar a profesionales, familias y sociedad para reducir el sesgo de género y favorecer la detección y el apoyo adecuados.
  • Investigación multidisciplinar: La colaboración entre genética, neurociencia, psicología y educación es esencial para comprender mejor las diferencias de género en el TEA y mejorar la atención a todas las personas afectadas.

En Psycolab estamos trabajando para poder ofrecer un diagnóstico más preciso en el Autismo Femenino.

Descubre próximamente «Este es tu cerebro neurodivergente», de nuestra especialista en Neuropsicología Infanto-Juvenil, Nieves López-Brea Serrat.

Consulta tus dudas aquí: Contacto

 

Bibliografía:

  • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5).
    Manual de referencia internacional para el diagnóstico de trastornos mentales.
  • Lai, M.-C., Lombardo, M. V., & Baron-Cohen, S. (2014). «Autism». The Lancet, 383(9920), 896-910.
    Revisión científica sobre las diferencias de género en el espectro autista.
  • Hull, L., Mandy, W., & Petrides, K. V. (2017). «Behavioural and cognitive sex/gender differences in autism spectrum condition and typically developing males and females». Autism, 21(6), 706-727.
    Estudio sobre el camuflaje social y las diferencias clínicas entre chicos y chicas con TEA.
  • Loomes, R., Hull, L., & Mandy, W. P. L. (2017). «What is the male-to-female ratio in autism spectrum disorder? A systematic review and meta-analysis». Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, 56(6), 466-474.
    Meta-análisis sobre la prevalencia real de autismo en función del género.

Recursos y lecturas recomendadas

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria Adultos
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

Estas Navidades…RELAX

La Navidad suele ser una época de contrastes: mucha alegría, pero también un nivel alto de estrés por las compras, las reuniones sociales y las expectativas familiares. Activar el nervio vago es la forma más efectiva de pasar del estado de «alerta» (sistema simpático) al de «calma y restauración» (sistema parasimpático).

El nervio vago es el puente principal del sistema nervioso parasimpático («descansar y digerir») que conecta el tronco encefálico con órganos vitales como el corazón, los pulmones o el intestino, regulando funciones involuntarias, el estado de ánimo, el sistema inmune y la respuesta al estrés.

Su activación, mediante técnicas como la respiración profunda, el canto o la estimulación, ayuda a restaurar el equilibrio (homeostasis), reducir la inflamación y tratar afecciones como la depresión, la ansiedad y problemas digestivos, abriendo nuevas vías terapéuticas en neurociencia. 
Funciones clave:
  • Regulación autónoma: Controla el ritmo cardíaco, la respiración, la digestión y el reflejo de la tos/vómito.
  • Comunicación bidireccional: Envía señales del cerebro al cuerpo y, crucialmente, recoge el 90% de la información sensorial desde los órganos viscerales hacia el cerebro.
  • Modulación del estrés: Activa la respuesta parasimpática, contrarrestando la respuesta de «lucha o huida» y reduciendo el cortisol.
  • Salud mental: Influye en el estado de ánimo y se estudia para tratar trastornos como la depresión resistente. 

 

Aquí tienes una guía práctica para hackear tu sistema nervioso durante las fiestas:

1. Técnicas de «Emergencia» en la Mesa

Si sientes que la cena familiar te está superando, puedes usar estos métodos discretos:

  • La Exhalación Alargada: El nervio vago pasa por el diafragma. Inhala en 4 tiempos y exhala en 8. La clave es que la exhalación sea el doble de larga que la inhalación; esto envía una señal inmediata al cerebro de que estás a salvo.

  • Beber agua fría: Un trago de agua muy fría activa el reflejo de inmersión, que ralentiza el ritmo cardíaco de forma refleja.

  • Presión ocular suave: Si puedes retirarte un momento al baño, cierra los ojos y presiona muy suavemente tus párpados con los dedos. Esto estimula el reflejo oculocardíaco, conectado directamente con el vago.

2. El Poder del Sonido (Ideal para el ambiente navideño)

El nervio vago está conectado con las cuerdas vocales y los músculos de la garganta:

  • Cantar villancicos: No importa si no afinas. La vibración en la garganta al cantar estimula el nervio vago.

  • Hacer gárgaras: Cuando te laves los dientes antes de salir o al volver, haz gárgaras con fuerza. La contracción de los músculos del paladar blando es uno de los mejores estimulantes vagales.

  • Reír a carcajadas: Busca al familiar que siempre cuenta chistes o mira un video que te haga gracia. La risa verdadera cambia tu química interna al instante.

3. Temperatura y Conexión

  • Termina tu ducha con agua fría: Si el estrés navideño te tiene agotado, los últimos 30 segundos de tu ducha con agua fría actúan como un «reinicio» para tu sistema nervioso.

  • Conexión social segura: El nervio vago es parte del «sistema de compromiso social». Una conversación tranquila y honesta con una persona que te haga sentir seguro liberará oxitocina y calmará tu sistema nervioso.

4. Post-Cena: La Digestión

El 80-90% de las fibras del nervio vago son sensoriales, llevando información desde el intestino al cerebro.

  • Masaje abdominal: Después de una comida copiosa, realiza círculos suaves en el sentido de las agujas del reloj sobre tu abdomen. Esto ayuda a la motilidad intestinal y reduce la presión sobre el nervio.

 

¿Dispuesto a pasar unas tranquilas fechas?

 

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria Adultos
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

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