Beneficios de la Mediación Escolar en coles de Primaria

Presentación de resultados del estudio presentado a la Universidad de Málaga y próximamente al IV Congreso de Educación Educa 2021

“Valoración del impacto socioemocional del Programa de Mediación Escolar del CEIP El Tomillar en los alumnos/as mediadores.”

Durante el curso escolar 2017/2018, nuestro asesor educativo Mehdi Nolte, llevó a su Colegio el Programa ASEPCE, cuyos ejes eran la Mediación Escolar, la Educación Emocional, el Aprendizaje Basado en Proyectos y la Neurodidáctica, de la mano de nuestra experta Nieves López-Brea Serrat.

Desde entonces, Mehdi se ha encargado de la difusión y formación entre otros profesionales de la Educación, para que los beneficios que él ha encontrado en su alumnado a lo largo de estos años, se lleve cada vez más a los centros escolares de educación primaria, y este es su argumento:

“Uno de los retos a los que se enfrenta la educación en los últimos tiempos, es, sin duda, el reto de la gestión de la convivencia escolar. En los últimos años algunos centros educativos han introducido programas de mediación escolar entre iguales como herramienta para la resolución de conflictos y la promoción de la convivencia, pero necesitamos crear una red aún mayor.

Para mantener la cohesión social es necesaria la convivencia, máxime cuando se ha producido un aumento en el número de conflictos y en distintos ámbitos en los entornos escolares. La mayoría de los estudios que hacen referencia a conductas disruptivas se centran en el ámbito de la educación secundaria (Gotzens, 1997; Marchesi, 2004; Pino y García, 2007; Torrego y Moreno, 2003), sin embargo, como también menciona Uruñuela (2016), es significativa la aparición de estas conductas en Educación Primaria, concretamente en los cursos de 5º y 6º, lo que hace patente la aparición de dichos comportamientos a edades cada vez más tempranas. Para que el contexto escolar pueda ofrecer respuestas adecuadas y adaptadas, se les debe ofrecer al propio alumnado escenarios para que puedan desarrollar estas estrategias de resolución de conflictos que puedan llegar a ser estables, pacíficos y duraderos. En este marco es donde la presente investigación, es novedosa, adquiere valor y la mediación escolar comienza a adquirir su pleno sentido.

También han proliferado los estudios que avalan la validez y los beneficios que éstos aportan. Por ello, el objetivo de la presente investigación es valorar, por boca de los propios protagonistas, qué aporta el proceso de mediación en el ámbito social, afectivo y emocional a través de la adquisición de recursos, herramientas y habilidades emocionales y comunicativas. Para ello, se ha llevado a cabo un estudio de caso del Programa de Mediación del CEIP El Tomillar (Benalmádena, Málaga), a partir de entrevistas semiestructuradas y cuestionarios realizados a los alumnos mediadores y a sus familias. A través de éste se pretende profundizar en la comprensión del fenómeno de la mediación escolar y en el significado que los protagonistas atribuyen a su participación. Los resultados obtenidos pretenden servir para avalar la pertinencia de la aplicación de dichos programas en Educación Primaria, ya que actualmente siguen estando más extendidos en la Educación Secundaria”.

Presentación Comunicación Congreso EDUCA 2021_removed Aquí podéis ver un resumen de su estudio.

MEHDI NOLTE

 

Mehdi Nolte

Maestro de Educación Primaria, Máster en Cambio Social y Profesiones Educativas, nominado 3 veces consecutivas como Mejor Docente de España en los premios Educa.

Tartamudez infantil o disfemia, ¿debo ir al logopeda?

Siguiendo los criterios del Manual de Diagnóstico Internacional de Trastornos
Mentales (DSM-V) (APA, 2014), se define tartamudez o disfemia como:

A. Alteraciones de la fluidez y la organización temporal normales del habla que son inadecuadas para la edad del individuo y las habilidades de lenguaje, persisten con el tiempo y se caracterizan por la aparición frecuente y notable de uno (o más) de los siguientes factores:

1. Repetición de sonidos y sílabas.
2. Prolongación de sonido de consonantes y vocales.
3. Palabras fragmentadas (p. ej., pausas en medio de una palabra).
4. Bloqueo audible o silencios (pausas en el habla, llenas o vacías).
5. Circunloquios (sustitución de palabras para evitar palabras problemáticas).
6. Palabras producidas con exceso de tensión física.
7. Repetición de palabras completas monosilábicas (p. ej., “Yo-Yo-Yo-Yo lo veo”).

B. La alteración causa ansiedad al hablar o limitaciones en la comunicación eficaz, la participación social, el rendimiento académico o laboral de forma individual o en cualquier combinación.

C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del período de desarrollo.

D. La alteración no se puede atribuir a un déficit motor o sensitivo del habla, disfluencia asociada a un daño neurológico (p. ej., ictus, tumor, traumatismo) o a otra afección médica y no se explica mejor por otro trastorno mental.

Como hemos visto, este trastorno de fluidez suele aparecer en edades tempranas y clínicamente adopta el nombre de tartamudez de desarrollo. Si bien existe una recuperación espontánea en el 70-80% de los casos, surge la duda, ¿es necesario tratarla o no?

No son pocos los padres a los que les surge esta duda; advierten que su hijo/a empieza a “bloquearse” en algunos sonidos, palabras, frases pero al mismo tiempo contemplan el mito de “ya se les pasará”, “el niño/a es muy nervioso…”, de hecho, durante algunos años, se pensó que había que esperar a los 4 o 5 años para intervenir justificándolo con una remisión espontánea.

Sin embargo, corremos el riesgo de que algunos casos se cronifiquen y por esta razón, es conveniente acudir a un logopeda para intervenir lo antes posible, valorando cada caso, y concretamente se tendrán en cuenta:

– Las dificultades de comunicación, habla y lenguaje del niño.
– La presencia de factores que contribuyan a la cronificación. (Fernández-Zuñiga, 2005).

El logopeda identificará qué dificultades y factores presenta cada caso y de este modo ofrecerá un tratamiento del habla eficaz.

Entre los tratamientos del habla destacamos las Técnicas indirectas de moldeado del habla, en las que, de forma lúdica, el logopeda ofrece al niño un modelo de habla en el que combina velocidad y entonación en un contexto de juego sin pretender que el niño nos imite y las Técnicas directas de trabajo con el habla en las que el logopeda instruye al niño en un modelo que favorezca la fluidez, siempre lentificando el habla y suavizando las aproximaciones articulares. (Fosnot y Woodford, 1992; Gregory, 1999; Starkweather y Gottwald, 1990).

Cabe destacar que un tratamiento del habla no conforma una alternativa excluyente a las intervenciones sobre el ambiente, todo lo contrario, lo habitual es que se realicen en paralelo, de hecho, el trabajo con niños siempre incluye activamente a los padres:

• Informando en el conocimiento y características del problema y de cómo suele evolucionar.
• Disminuyendo su preocupación y favoreciendo la comunicación.
• Controlando los factores de estrés comunicativo de su alrededor. (Fernández-Zuñiga, 2005).

Referencias:
American Psychiatric Association (2000). DSM-IV-TR. Diagnostical and statistical manual of mental disorders (4th Edition-Text Revised). Washington, D.C.: American Psychiatric Association.
Fernández-Zúñiga, A. (2005). Guía de intervención logopédica en tartamudez infantil. Madrid: Síntesis
Fosnot SM, Woodford LL. The fluency development system for young children.
Buffalo: United Educational Services; 1992
Gregory HH, Hill D. Differential evaluation-Differential therapy for stuttering children.
En: Curlee RF, ed. Stuttering and related disorders of fluency. New York: Thieme; 1999
Starkweather W, Gottwald S, Halfond M. Stuttering prevention: A clinical method.
Englewood Cliffs: Practice Hall; 1990.

 

Wanda C. Meschian Coretti
Logopeda Colegiada Nº 29/2163
Especialista en Terapia Orofacial Miofuncional

Influencia de las funciones ejecutivas en el rendimiento académico

Cada día somos más conscientes del papel fundamental que tienen las funciones ejecutivas en el rendimiento académico y escolar, así como en la toma de decisiones, en la inhibición conductual, en la planificación y en la organización.

El término funciones ejecutivas alude a aquellas habilidades necesarias para alcanzar objetivos, especialmente ante tareas o circunstancias nuevas. Y es que en nuestro día a día, además de realizar las tareas habituales, nos enfrentamos a situaciones que hacen necesaria la creación de planes creativos y originales. Para ello, solemos realizar una especie de “ensayos mentales” de las soluciones que se nos han ocurrido, prediciendo los resultados que obtendríamos si las llevásemos a la práctica.

El control ejecutivo está formado por diversos componentes, los más documentados son los siguientes:

  • La memoria de trabajo: implicada en el acceso, el mantenimiento y la posterior manipulación de la información novedosa.
  • Planificación: creación, selección y organización de los pasos necesarios para alcanzar una meta, teniendo en cuenta todo nuestro aprendizaje previo.
  • Fluencia: velocidad para procesar la información entrante y emitir la conducta necesaria.
  • Flexibilidad: desplegar los comportamientos apropiados a la situación, facilitando la alternancia entre varias actividades.
  • Inhibición: frenar respuestas inadecuadas e ignorar a aquella información que no resulta relevante.
  • Toma de decisiones: escoger, entre varias opciones, aquella que conlleve mayores beneficios y el menor coste posible.

Es en el área prefrontal del cerebro donde se regula el funcionamiento del control ejecutivo. En ella, se pueden apreciar tres áreas diferenciadas:

  • El área dorsolateral: implicada en procesos de razonamiento, flexibilidad cognitiva, formación de conceptos y en la habilidad para resolver problemas. Además, interviene en otros procesos como la atención o la memoria de trabajo
  • El área cingulada anterior: se encarga de iniciar las conductas voluntarias, en los aspectos motivacionales y en la detección de los errores. Asimismo, también nos permite dividir y mantener nuestra atención.
  • El área orbitaria-ventral: clave en regular las emociones, tomar decisiones y en la capacidad para evaluar los riesgos y beneficios.

El rendimiento escolar está íntimamente relacionado con aspectos neurobiológicos, ya que el aprendizaje depende del funcionamiento del sistema nervioso. Concretamente, las funciones ejecutivas permiten a los alumnos evitar distracciones en clase, seguir un plan de estudio o saber adaptarse y reaccionar ante diferentes situaciones, entre otras cosas. Con lo cual, cuando un estudiante presenta déficits en el control ejecutivo pueden aparecer ciertas dificultades:

  • Problemas con la memoria de trabajo: pueden afectar al seguimiento de las clases, en las tareas relacionadas con la lecto-escritura o con el cálculo mental.
  • Falta de habilidades para planificar y tomar decisiones: con lo cual, se requiere la supervisión de padres o profesores para realizar las actividades, organizar el estudio y gestionar eficientemente el tiempo.
  • Escasa flexibilidad cognitiva: alumnos a los que les cuesta cambiar de actividad o entender conceptos nuevos y se frustran si comenten errores.
  • Déficits inhibitorios: presencia de comportamientos impulsivos y graves dificultades para concentrarse.

Por lo tanto, muchos alumnos con problemas para sacar adelante el curso académico, pueden beneficiarse de los entrenamientos en funciones ejecutivas. Este tipo de intervenciones se centran en fomentar las capacidades de autorregulación, mejorar procesos tan importantes como la atención y la memoria y potenciar la aparición de conductas más reflexivas y adecuadas. Todo ello se lleva a cabo mediante actividades lúdicas y prácticas para que el aprendizaje se pueda trasladar al ambiente escolar.

Si utilizáramos un símil para entender las funciones ejecutivas, diríamos que el cerebro es nuestro “ordenador central”, y las funciones ejecutivas serían el “informático” que maneja dicho ordenador. Cuanto mejor preparado y entrenado esté nuestro “informático”, mejor provecho le sacaremos a nuestro “ordenador”.

Bibliografía

Portellano Pérez, J. A., y García Alba, J. (2014). Neuropsicología de la atención, las funciones ejecutivas y la memoria. Síntesis.

Tirapu-Ustárroz, J., Bausela-Herreras, E. y Cordero-Andrés, P. (2018). Modelo de funciones ejecutivas basado en análisis factoriales en población infantil y escolar: metaanálisis. Revista de Neurología 67(6), 215-225. https://doi.org/10.33588/rn.6706.2017450

Véglia, A. P., y Ruiz, M. G. (2018). Intervención sobre las Funciones Ejecutivas (FE) desde el contexto educativo. Revista Iberoamericana de Educación, 78(1), 27-42. 

Verdejo-García, A. y Bechara, A. (2010). Neuropsicología de las funciones ejecutivas. Psicothema, 22 (2), 227-235.

 

 

 

Desirée Castellano Olivera

“Imagina un bebé” (El cerebro del bebé)

Imagina un bebé

¿Por qué un curso sobre el cerebro del bebé?

Bueno, soy neuropsicóloga infanto-juvenil y psicóloga experta en psicología sanitaria y psicología de la educación; pero sobre todo soy “mamá”, y yo diría que, en escala de importancia, esto último sería lo primero, ya que serlo, me ha ayudado a entender mi profesión de una forma totalmente diferente. En mi carrera he aprendido mucho sobre la infancia y la adolescencia, por lo que debo a mi hija y a todo mi alumnado mi formación y para ellos y para ellas, decidí realizar este curso, porque yo hubiera necesitado uno en su día y porque al fin y al cabo “lo hacemos lo mejor que podemos y sabemos”, así que vamos a intentar “saber” un poco más y “podremos” hacerlo mucho mejor. Se lo debemos a tantos niños y niñas que desean un papá y/o una mamá con dos únicas condiciones: cariño y tiempo. A cambio de tan poco, vamos a intentar darles mucho.

¿Por qué he decidido empezar “imaginando un bebé” antes de que haya un bebé? Precisamente por la importancia que cobra el tipo de relación afectiva que se dé entre los progenitores con los que vaya a convivir ese bebé…cada vez más estudios relacionan una convivencia afectiva, respetuosa y amorosa de la pareja con un mejor desarrollo socio-emocional y cognitivo del bebé. En el primer capítulo hablaremos de la oxitocina, una importante hormona que hará que nuestra pareja se refuerce antes, durante y después del bebé…

La oxitocina juega un papel fundamental en el establecimiento de los vínculos que formamos con nuestras parejas y en el parto con nuestro bebé. Es conocida como la hormona del amor, es la responsable de que amemos, seamos fieles, compasivos y empáticos. Bien podríamos llamarla la hormona de la “humanidad”. Se segrega durante las relaciones sexuales, pero también durante el parto y la lactancia. Pero su papel más ancestral es la supervivencia de las especies que viven en grupo. Se estima que tiene más de 500 años y además de ser una hormona, es un neurotransmisor.

Es producida en el hipotálamo y secretada desde la hipófisis y está implicada en comportamientos de cuidado, en la compasión, en el comportamiento maternal y en comportamiento de agresión. Su presencia interviene en la regulación del miedo eliminando las respuestas de parálisis. Está muy relacionada con la monogamia y la fidelidad, siendo la responsable, por su déficit de infidelidades en la pareja. De momento es difícil saber si tu pareja derrocha oxitocina, pero aunque no sea así, es algo que se puede generar de nuevo cuidando los lazos afectivos y reparando los vínculos rotos, es lo que se suele hacer en terapia de pareja y que además, mejorará la salud mental de ambos, por lo que te contaremos siete truquillos para aumentar los niveles de oxitocina de forma natural antes o después de que lleguen los peques.

Lo que veremos después serán curiosidades sobre la posibilidad de tener un embarazo, ya que no suele ser tan fácil como pensamos, por lo que siempre es recomendable conocer todos los recursos de los que disponemos.

Y de aquí entramos de lleno de una forma muy dinámica e interactiva, con juegos, enlaces y vídeos, en lo que podemos esperar en cada trimestre de embarazo, tanto sobre los cambios en el bebé como en la mamá (y en el otro progenitor si lo hay), hasta que por fin se da el nacimiento…con más oxitocina!!! Pero cuidado!!!

El embarazo y el nacimiento de un bebé son tremendamente importantes, existen factores protectores y factores de riesgos que tendremos que tener muy en cuenta, ya que puede alterar el neurodesarrollo motor, físico, sensorial, senso-emocional, lingüístico, conductual y cognitivo, por lo que es de vital importancia que esto se conozca y se promuevan hábitos saludables en los progenitores desde que se “imagina un bebé”.

 

Con esta ayuda, tendremos un bebé sano que hará que cada mañana amanezcamos con más ilusión pero con menos energía, por lo que los siguientes años no podemos descuidarlos en absoluto, los cinco primeros años también serán fundamentales para todo su neurodesarrollo, es como si en este tiempo, se construyeran todas las carreteras por las que circulará todo su futuro. Por lo tanto, abordaremos paso a paso todo su neurodesarrollo motor, sensorial, físico, socio-emocional, lingüístico, conductual y cognitivo hasta los 5 años, para que puedas seguir el correcto ritmo de crecimiento de tu peque.

IMAGINA UN BEBÉAccede a “Imagina un bebé” pinchando en la imagen y descubre las valoraciones que han hecho algunos usuarios. 

 

 

 

 

 

Nieves López-Brea Serrat, psicóloga sanitaria y neuropsicóloga infanto-juvenil

Discalculia y ansiedad frente a las matemáticas

Discalculia y ansiedad frente a las matemáticas

“Desde pequeña siempre se me han dado mal las matemáticas. Memorizar las tablas de multiplicar se convirtió en un suplicio, pero iba saliendo del paso como buenamente podía. Según iban avanzando los cursos, más difícil era el temario y menos entendía las clases.

La situación se complicó cuando aparecieron las ecuaciones en el temario , empecé a sentir bastante malestar cuando llegaba la hora de esa asignatura. Temblaba, me sentía tonta, parecía que hablaban en otro idioma. En las demás clases me iba bastante bien, no entendía qué era lo que ocurría.

Los profesores, al final de la exposición, comentaban: ¿alguien tiene alguna duda? Yo siempre pensaba “TODAS”. Llegó un momento en que ya no quería esforzarme e intentar atender, estaba convencida que no iba a comprender los contenidos. Es decir, me rendía antes de intentarlo directamente…”

Lo que ocurría eran, ni más ni menos, que síntomas de discalculia. La discalculia, algunos la consideran la dislexia de las matemáticas, hace referencia aquellas dificultades que afectan a la capacidad matemática como, por ejemplo, realizar cálculos, definir grupos de objetos y en el pensamiento espacial. La persona que lo padece, pese a no tener un cociente intelectual bajo, tiene un rendimiento académico en las matemáticas por debajo al esperado para su edad y desarrollo mental. Sus causas pueden ser debidas a aspectos evolutivos, educativos, neurológicos y/o cognitivos y pueden aparecer déficits en distintas habilidades: lingüísticas, perceptivas, atencionales y matemáticas.

 

Además de posibles causas genéticas que a día de hoy todavía se encuentran en proceso de estudio, esta problemática se asocia a una disfunción en los lóbulos parietales. Concretamente, daños en el hemisferio izquierdo (encargado del lenguaje) provocan dificultades en la comprensión y emisión de números y, por tanto, déficits en la realización de operaciones aritméticas. Asimismo, si la lesión se encuentra en el hemisferio derecho, se verán afectadas diversas capacidades como, por ejemplo, la organización espacial de las cantidades o la resolución de problemas de carácter abstracto.

De igual manera, se ven implicadas zonas occipito-temporales (pertenecientes a una de las vías visuales) en capacidades como el procesamiento de la semejanza numérica y para realizar cálculos con varios dígitos. Finalmente, hay investigaciones que señalan una disminución de células y fibras nerviosas en diversas regiones cerebrales en los niños que padecen discalculia.

Por tanto, los problemas que suelen tener los niños con esta condición son muy diversos:

  • Atención: les resulta complicado seleccionar entre diferentes estímulos y dirigir la atención al verdaderamente importante, dificultando la resolución de operaciones y problemas.
  • Percepción: déficits en la diferenciación figura-fondo, en la discriminación y orientación espacial y se aprecia cierta lentitud perceptiva.
  • Memoria: rendimiento bajo en el mantenimiento y manipulación de datos numéricos.
  • Autoconcepto: éste suele ser negativo, presentando bajo autoestima e inseguridad.
  • Atribuciones: los sujetos con esta problemática suelen atribuir sus fracasos a escasa capacidad y los éxitos a factores ajenos como la suerte.
  • Conducta: los niños con discalculia suelen emitir respuestas de carácter impulsivo.
  • Ansiedad: la incapacidad para resolver las tareas les provoca angustia y malestar.
  • Estrategias metacognitivas: desconocimiento sobre los pasos a seguir para resolver problemas.

La discalculia, tal como se ha indicado, suele presentarse con ansiedad frente a las matemáticas. Esta circunstancia se caracteriza por sentimientos de tensión y miedo que interfiere en el rendimiento en las tareas relacionadas con las matemáticas. La principal consecuencia son la emisión de conductas de evitación y un autoconcepto negativo.

Con lo cual, un diagnóstico temprano es importante para poner en marcha una rehabilitación para mejorar los déficits. Además de una evaluación al alumno, se hace necesario extraer información del contexto familiar y escolar. El plan de intervención debe ser totalmente personalizado e individualizado para cada caso, usando ejercicios cuya temática incluya los intereses del niño. Asimismo, es imprescindible fomentar la autoestima y dotar de estrategias motivacionales para enfrentarse a los miedos e ir abandonando las conductas de evitación.

 

 

 

 

 

Desirée Castellano Olivera, psicóloga sanitaria y neuropsicóloga

BIBLIOGRAFIA

Castejón, J. L. y Navas, L. (2011). Dificultades y trastornos del aprendizaje y del desarrollo en infantil y primaria. Editorial Club Universitario

Fiuza Asorey, M. J., Fernández Fernández, M. P. (2014). Dificultades de aprendizaje y trastornos del desarrollo. Manual didáctico. Ediciones Pirámide

Rosselli, M. y Matute, E. (2011). La Neuropsicología del Desarrollo Típico y Atípico de las Habilidades Numéricas. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias, 11(1), 123-140

Tejedor, B., Santos, M. A. , García-Orza, J., Carratalà, P. y Navas, M. (2009). Variables explicativas de la ansiedad frente a las matemáticas: un estudio de una muestra de 6º de primaria. Anuario de Psicología, 40 (3), 345-355

Teruel Romero, J. y Latorre Latorre, Á. (2014). Dificultades de aprendizaje. Intervención en dislexia y discalculia. Ediciones Pirámide

 

¿Funcionan los Programas de Mediación Escolar para la resolución de conflictos?

La siempre olvidada “Educación” cuenta con pocos apoyos empíricos para determinar si los Programas que se ponen en funcionamiento en los centros educativos tienen la validez para mantenerlos, o por el contrario, eliminarlos y buscar nuevas fórmulas.

Ya hablamos en otro post del Impacto socio-emocional que tiene sobre el alumnado la implantación de programas de actividad física como “La Milla Diaria” que puedes leer pinchando AQUÍ.

Pero hoy os traemos un nuevo estudio, realizado por Mehdi Nolte, docente con más de 20 años de profesión, Máster de Cambio Social y Profesiones Educativas y nominado durante tres años consecutivos a “Mejor Docente de España” en los premios Educa. Nadie mejor que él, que además ha encabezado la dirección de este programa en el C.E.I.P. El Tomillar, para hablar sobre la Valoración del impacto socioemocional en el alumnado mediador al aplicar un Programa de Mediación Escolar, en un colegio de educación primaria.

La mayoría de los estudios que se han realizado sobre la Mediación Escolar han sido siempre en educación secundaria, pero vemos como, cada vez en etapas más tempranas, se dan más problemas de conducta y conflictos más graves, algo que, si extrapolamos a la sociedad en general, coincide con el aumento de todo tipo de violencia (de género, filio-parental, sexual, …).

En los últimos años muchos centros educativos han introducido programas de mediación escolar entre iguales como herramienta para la resolución de conflictos y la promoción de la convivencia. El objetivo de la presente investigación es valorar, por boca de los propios protagonistas, qué aporta el proceso de mediación en el ámbito social, afectivo y emocional a través de la adquisición de recursos, herramientas y habilidades emocionales y comunicativas. Para ello, se ha llevado a cabo un estudio de caso del Programa de Mediación del CEIP El Tomillar, a partir de entrevistas semiestructuradas y cuestionarios realizados a los alumnos mediadores y a sus familias.

A través de éste se pretende profundizar en la comprensión del fenómeno de la mediación escolar y en el significado que los protagonistas atribuyen a su participación. Los resultados obtenidos pretenden servir para avalar la pertinencia de la aplicación de dichos programas en Educación Primaria, ya que actualmente siguen estando más extendidos en la Educación Secundaria.

Este Programa se inició en el curso escolar 2017-2018 tras la formación de prácticamente todo el claustro del centro en el Programa A.S.E.P.C.E. (Aprendizaje Social y Emocional Para la Convivencia Escolar), de la mano de Nieves López-Brea Serrat, neuropsicóloga infanto-juvenil, experta en Psicología Educativa y en Mediación Escolar, que pudo combinar en dicho programa, el aprendizaje de habilidades sociales y emocionales, con la neuropsicoeducación, el ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos) y la mediación escolar.

Uno de los retos a los que se enfrenta la educación en los últimos tiempos, es, sin duda, al reto de la gestión de la convivencia escolar. Quien no aprende a convivir en la escuela, difícilmente sabrá desenvolverse y convivir de forma equilibrada y respetuosa en la sociedad. Dicho de otra manera, si una de las funciones de la escuela es preparar a la infancia y a la juventud para desenvolverse de forma autónoma, participativa y activa en la sociedad, ¿no es en la escuela donde los niños y niñas deben adquirir los recursos y herramientas para poder compartir los espacios comunes? Los primeros pasos hacia la socialización de la primera infancia y la juventud se dan precisamente en las guarderías y los entornos escolares. De ahí el gran reto, si la formación académica no está acompañada y complementada con una educación en valores de respeto, tolerancia, solidaridad, empatía… no se podrá contribuir al desarrollo integral de las personas.

Para mantener la cohesión social es necesaria la convivencia, máxime cuando se ha producido un aumento en el número de conflictos y en distintos ámbitos en los entornos escolares. La mayoría de los estudios que hacen referencia a conductas disruptivas se centran en el ámbito de la educación secundaria, sin embargo, es significativa la aparición de estas conductas en educación primaria, concretamente en los cursos de 5o y 6o, lo que hace patente la aparición de dichos comportamientos a edades cada vez más tempranas. Para que el contexto escolar pueda ofrecer respuestas adecuadas y adaptadas, se les debe ofrecer a los propios alumnos y alumnas escenarios para que puedan desarrollar estas estrategias de resolución de conflictos que puedan llegar a ser estables, pacíficos y duraderos. En este marco es donde la mediación escolar comienza a adquirir su pleno sentido.

La escuela debe implantar estrategias alternativas de gestión de la convivencia escolar y de resolución de conflictos en consonancia con una sociedad que va cambiando hacia perspectivas de relaciones humanas en planos de igualdad y cooperación.

Cada vez más autores hacen alusión a las ventajas que ofrecen los programas de mediación escolar, ya que añaden el componente preventivo y educativo a la resolución de conflictos, frente a los métodos sancionadores y punitivos que se han venido llevando a cabo históricamente para el abordaje de los conflictos.

La mayoría de ellos coincide en la idea del conflicto como una oportunidad de aprendizaje, una oportunidad para el cambio que ofrece la aparición de un conflicto para la adquisición de habilidades sociales, emocionales y comunicativas y, por ende, para el crecimiento personal.

Una de las grandes ventajas que nos ofrece la mediación escolar es la oportunidad de hacer que sean los propios chicos y chicas los que pongan en marcha la resolución de su propio conflicto. Es decir, un conflicto generado por ellos mismos ha de contar con la opción de poder ser solucionado por ellos mismos. Históricamente, han sido y son los adultos los que intervienen de forma casi exclusiva en la resolución de los conflictos, administrando las sanciones, pero sin dotar de soluciones a largo plazo en un proceso restaurador. En este sentido, las resoluciones entre iguales se muestran mucho más efectivas y duraderas, ya que se dotan espacios de aprendizaje y oportunidades para que sean los protagonistas los que lleguen a los acuerdos.

¿Qué es la Mediación Escolar? Existen muchas definiciones, pero una de las que más gustan y que pensamos que mejor define este proceso es la de Lenard Marlow (s.f.), que pronunció la propia Carmen Boqué, una de las mayores expertas en el tema, en la ponencia desarrollada en el II Encuentro Provincial Intercentros de Mediación Escolar, celebrado en Málaga el pasado noviembre de 2019:

(…) “un proceso imperfecto, en el que dos personas imperfectas reciben la ayuda de una tercera persona imperfecta, para llegar a una solución imperfecta en un mundo imperfecto (…)”

Hablemos ahora del conflicto: “el conflicto es una situación de confrontación de dos o más protagonistas, entre los cuales existe un antagonismo motivado por una confrontación de intereses”.

Los conflictos son inherentes a nuestra condición humana, por lo que las tensiones producidas de manera natural en cualquier relación, en el ámbito educativo adquieren el carácter educativo y de oportunidad al que hace referencia.

Características esenciales del conflicto:

  • Carácter preventivo: que como ya hemos anotado con anterioridad, es una de las principales aportaciones que la mediación escolar aporta a la etapa de Educación Primaria, ya que se puede abordar el conflicto antes incluso de que se dé.
  • Voluntariedad: Total libertad de las partes y del equipo de mediadores para iniciar o no el proceso de mediación, así como abandonarlo una vez iniciado.
  • Imparcialidad: Ya que el mediador no dirige ni propone la solución al conflicto, aunque sí regula posibles desequilibrios de poder.
  • Confidencialidad: Contribuye a generar confianza en todo el proceso al mantener la información de forma privada, con la única excepción de que el mediador reciba información sobre actos o intenciones violentos, en cuyo caso deberá notificar, en un inicio, al equipo coordinador.
  • Carácter personalísimo: Supone la obligación a asistir personalmente a los encuentros de mediación, siendo imposible hacerlo a través de un representante, convirtiendo a todas las partes en verdaderos protagonistas de su aprendizaje y de la gestión y resolución de sus propios conflictos.
  • Todas las partes ganan: ya que se apoya en el binomio Ganar-Ganar, y satisface así las necesidades de todas las partes.

Conclusiones finales:

Los resultados que obtenemos de la presente investigación nos indican que la valoración que los alumnos mediadores perciben tras haber participado en el Programa de Mediación es altamente positiva. Valores como como el respeto, la tolerancia y la amabilidad han adquirido una mayor presencia en su desenvolvimiento personal. Además, la mejora de la empatía es destacable tanto por ellos mismos como por sus familias, lo que nos hace inferir que los aprendizajes adquiridos en el ámbito emocional poseen una alta transferibilidad a otros entornos sociales que van más allá del centro educativo.

Por otro lado, la toma de conciencia de estos alumnos sobre los aprendizajes que han adquirido como mediadores, confirma que participar en este tipo de programas promociona el desarrollo del metaprendizaje, de tal manera que el aprendizaje experiencial adquiere una importancia real para la adquisición de herramientas y recursos emocionales. Del mismo modo, el desarrollo de la asertividad a través de adquisición de habilidades comunicativas, influye positivamente en el abordaje de los conflictos y en la resolución de los mismos. Así lo expresa la madre de una de las alumnas mediadoras, que vincula dicho desarrollo con el aumento del rendimiento académico.

La adquisición de recursos durante el proceso de formación de mediación hace que obtengan herramientas para ser más sociables, comunicativ@s, resolutiv@s… El conjunto de todas estas habilidades favorece el rendimiento académico. Ellos se están formando para llevar a cabo un proceso del cual están obteniendo muchos beneficios.

Además, tras las aportaciones de las familias, se observa que éstas valoran en alto grado las habilidades sociales, emocionales y comunicativas adquiridas por sus hijos, destacando la empatía y la asertividad. Esta valoración coincide con las de los alumnos mediadores, de tal manera que su participación en el Programa de Mediación les ha proporcionado el desarrollo de un pensamiento alternativo y creativo, en la medida en que ofrece soluciones distintas a un mismo problema. Así lo expresaba la madre de uno de los mediadores: “Es más empático, ve otros puntos de vista que antes no veía, ve opciones y busca soluciones. Antes no.”

Creemos, en definitiva, que la implementación de este tipo de programas dota de un valor añadido al entorno escolar y proporciona una ventaja en el desarrollo integral de los individuos que participan en ellos. Los conflictos, como ya hemos mencionado, van a existir siempre, tanto en cuanto somos seres sociales. Es la forma de gestionarlos y las herramientas que proporciona el Programa de Mediación lo que mejora significativamente la forma de gestionarlos, contribuyendo así a la promoción de la convivencia pacífica.

No queremos olvidar tampoco, que la actual crisis sanitaria provocada por el Covid-19, influirá muy negativamente, tanto en este tipo de programas como en la adquisición de competencias socio-emocionales por parte del alumnado, por las medidas (o la falta de medidas adecuadas) en los entornos escolares, entornos donde la cognición social se verá alterada.

¿Y tu cole?¿Todavía no cuenta con un Programa de Mediación? Pregúntanos!!!

Por Mehdi Nolte y Nieves López-Brea Serrat

MEHDI NOLTE

 

 

 

 

 

*Referencias Bibliográficas recogidas en el propio estudio.

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