Guía rápida para trastornos de la conducta

Hasta un 11% de los menores en España presentan Trastornos de la Conducta, con una tendencia creciente en los últimos 10 años, siendo una de las consultas más frecuentes en salud mental infantil y juvenil. Los síntomas pueden identificarse de forma temprana antes de los 5 años en niños y después de los 5 años en niñas, dificultando su abordaje si se detecta en la adolescencia.

En el siguiente post te proponemos una GUÍA BREVE PARA TRASTORNOS DE CONDUCTA en la adolescencia, para familias que enfrentan Trastornos Graves de Conducta (TGC) o Trastorno Negativista Desafiante (TND).

ENTENDER EL TRASTORNO

El adolescente no “es” malo, sino que tiene una dificultad persistente para regular sus emociones y aceptar la autoridad.

Es una mezcla de factores biológicos (temperamento), psicológicos (baja tolerancia a la frustración) y ambientales (dinámicas familiares que se han vuelto disfuncionales sin querer).

La agresividad o el desafío son su forma (equivocada) de gestionar el estrés, la ansiedad o la incapacidad de comunicarse.

La meta no es “ganar” al adolescente, sino enseñarle habilidades que no tiene (autocontrol y resolución de problemas).

#esteestucerebroadolescente

GUIÓN DE PAUTAS DE ACTUACIÓN

  1. Comunicación Estratégica
  • Validación Emocional: “Entiendo que estés enfadado porque no puedes salir, pero no te permito que grites”. Reconocer el sentimiento no es aceptar la conducta.
  • Instrucciones Directas: Sé breve y operativiza. “Por favor, pon los platos en el lavavajillas ahora”, en lugar de “¿Podrías ser más responsable con la cocina?”.
  • La Regla de los 5 Segundos: Después de dar una orden, retírate. No te quedes esperando para ver si obedece; dale espacio para que procese la instrucción sin sentirse observado.
  1. Gestión de Consecuencias (en contrato escrito)
  • Refuerzo Positivo (Prioridad 1): Detecta cuando haga algo bien, por pequeño que sea. “Gracias por recoger tu cuarto sin que te lo dijera, lo valoro mucho”.
  • Consecuencias Lógicas: El castigo debe tener relación con la falta. Si rompe algo, la consecuencia es arreglarlo o pagarlo con su paga (reparación del daño).
  • Unidad de Mando: Ambos progenitores deben decir lo mismo. Si hay desacuerdo, se discute en privado, nunca delante del adolescente.

PROTOCOLO DE MANEJO DE CRISIS

Cuando el adolescente está en pleno estallido, la parte del cerebro que se encarga del tomar buenas decisiones, el lóbulo prefrontal, está apagado (e inmaduro hasta los 20-25 años). No intentes educar en momentos de crisis.

  1. Mantener la “Baja Intensidad”: Habla más bajo de lo normal. El contraste entre sus gritos y tu calma suele ayudar a desescalar.
  2. No entres al trapo: Si te insulta o te provoca, no respondas al contenido del insulto. Ignora el ataque y repite: “Hablaremos cuando estés tranquilo”. Si tú también le agredes física o verbalmente, la conducta disruptiva aumentará. Quizás no hoy, pero sí en el futuro. Sólo piensa…¿cómo crees que se siente un menor cuando la persona que le quiere también le daña?
  3. Retirada Táctica (Tiempo Fuera): Si la situación escala, vete de la habitación. “Me voy al salón porque no quiero discutir así. Cuando te calmes, avísame”.
  4. Seguridad: Si hay riesgo de daño físico, llama a emergencias. La seguridad de todos es innegociable.

POST-CRISIS: LA REPARACIÓN

Una vez que el “bajón” de adrenalina y de ira han pasado (normalmente una o dos horas después):

  1. Análisis: Pregúntale (sin juzgar): “¿Qué te ha hecho enfadar tanto? ¿De qué otra forma podríamos haberlo solucionado?”.
  2. Reparación: Es el momento de aplicar la consecuencia pactada. Hazlo de forma neutra: “Como acordamos, al haberme gritado hoy, esta tarde no habrá tiempo de consola”.
  3. Borrón y cuenta nueva: Una vez aplicada la consecuencia, no sigas recriminando. Permítele volver a empezar de cero. Y pon tu marcador a cero también, recuerda, a los adultos siempre les cuesta más.

 

EL CUIDADO DE LOS PROGENITORES

  • No es tu culpa: No eres un mal padre o madre; estás gestionando una situación psicológica compleja.
  • Busca red: Relaciónate con familias que pasen por situaciones similares, existen asociaciones que pueden ayudarte. Compartir el peso con quienes pasan por lo mismo es vital.
  • Preserva espacios de paz: Intenta que el trastorno de tu hijo no ocupe el 100% de la conversación familiar. Protege los momentos con otros hijos o con tu pareja.

 


CONTRATO DE CONVIVENCIA FAMILIAR

Objetivo: Mejorar el clima en casa y asegurar que todos nos sintamos respetados y seguros.

NUESTROS COMPROMISOS (Las Normas): Elige las que sean ahora mismo más importantes, no demasiadas, y que sean claras.

  1. Respeto físico y verbal: No se permiten insultos, gritos elevados ni agresiones físicas. Si alguien se siente muy enfadado, debe usar el “Tiempo Fuera” (irse a su cuarto hasta calmarse).
  2. Responsabilidad en tareas: El cuarto debe quedar recogido antes de cenar y la mesa se pone y se quita por turnos semanales o mensuales.
  3. Uso de tecnología: El móvil, la tv y la consola se apagarán a las [hora, ej. 21:00h]. Los dispositivos se cargan fuera del dormitorio.

TUS PRIVILEGIOS (Lo que ganas)

  • Libertad: Si se cumplen las normas de respeto, el fin de semana la hora de llegada será a las [hora].
  • Tiempo de ocio: Por cada día de cumplimiento de tareas y respeto, se obtienen [X] minutos/horas de videojuegos.
  • Paga/Extras: Cumplir con el contrato da derecho a la paga semanal completa o a una actividad especial elegida por el joven (ej. ir al cine).

CONSECUENCIAS LÓGICAS (Si no se cumple)

  • Por insultos o gritos: Pérdida inmediata del teléfono móvil o consola durante el resto del día o 24 horas.
  • Por incumplir horarios de tecnología: Se resta el doble del tiempo excedido del día siguiente.
  • Por agresiones o daños materiales: Reparación del daño (limpiar, arreglar o pagar con la paga) y pérdida de salidas el fin de semana.

COMPROMISO DE LOS PROGENITORES

  • Nos comprometemos a no gritar para dar instrucciones.
  • Nos comprometemos a reconocer y elogiar cada vez que cumplas una norma sin que te lo recordemos.
  • Nos comprometemos a escuchar tus quejas siempre que las expongas con respeto y en un momento de calma.

FIRMAS

XXX – XXX – XXX – XXX (Todos los integrantes de la familia firman por igual).

 


Consejos para que el contrato NO falle:

  1. Negocia, no impongas: Siéntate con él/ella en un momento de paz (fuera de una crisis). Pregúntale: “¿Qué crees que necesitas tú para estar mejor y qué necesitamos nosotros?”.
  2. El “Elogio Eficaz”: La Guía sobre Trastornos de Conducta de la Universidad de Barcelona insiste en que por cada crítica o consecuencia negativa, debe haber al menos 3 comentarios positivos. Si solo señalas lo que hace mal, romperá el contrato por frustración.
  3. Revisión semanal: Los domingos haced una breve reunión de 10 minutos para ver cómo ha ido la semana. Si ha ido bien, celebradlo (comida favorita, una película juntos).
  4. Cumplimiento estricto: Si tú no cumples con el premio cuando él se lo gana, o no aplicas la consecuencia cuando falla, el contrato pierde todo su poder. Sé predecible.

Esta es una parte fundamental: El adolescente con un trastorno de conducta a menudo siente que “el mundo está en su contra” o que “está loco”, cuando en realidad lo que tiene es un cerebro que reacciona de forma hipersensible al estrés.

GUÍA BREVE PARA EL ADOLESCENTE

Aquí tienes una propuesta de “Guía breve para el Adolescente” que puedes imprimir y darle para que la lea en un momento de calma:

Entendiendo qué me pasa: Mi Hoja de Ruta Personal

Seguramente a veces sientes que pierdes el control, que los demás “te pinchan” a propósito o que explotas por cosas que a otros les parecen pequeñas. No eres una mala persona ni estás “loco”. Tienes una dificultad real para gestionar la frustración, y eso tiene una explicación.

¿Por qué me pasa esto? (La explicación biológica)

Todos tenemos una alarma en el cerebro llamada amígdala. En tu caso, esa alarma es ultra-sensible.

  • Ataque o Huida: Cuando sientes que algo es injusto o te agobian, tu cerebro detecta una amenaza de muerte (aunque sea solo que te quiten el móvil) y activa el modo “combate”.
  • El secuestro emocional: En ese momento, la parte de tu cerebro que piensa y razona se “apaga”. No es que no quieras pensar, es que tu cerebro no te deja hasta que la alarma baja.

Mis “Señales de Humo” (Autoconocimiento)

Antes de la explosión, tu cuerpo te avisa. Si aprendes a ver estas señales, podrás parar antes de que sea tarde, ya que hoy afecta a tu familia, pero mañana afectará a tus amistades y a tus relaciones, tanto personales como profesionales:

  • Calor en la cara o el cuello.
  • Ponerse muy tenso (puños cerrados, mandíbula apretada).
  • Ganas de gritar o romper algo.
  • Pensamientos como: “¡Siempre igual!”, “¡No lo aguanto!”, “¡Me tienen harto!”.

Mis Superpoderes de Emergencia

Cuando sientas el “humo”, tienes dos herramientas clave:

  • El Botón de Pausa (Tiempo Fuera): Tienes derecho a decir: “Ahora estoy muy enfadado y no puedo hablar, me voy a mi cuarto”. Irte no es perder, es tomar el control para no acabar en una situación peor.
  • Respiración de Rescate: 2 respiraciones profundas (inflar la barriga) reducen tu frecuencia cardíaca y le dicen a tu cerebro: “Tranquilo, no hay ningún león atacándonos, puedes apagar la alarma”.

El Trato: ¿Qué gano yo con esto?

Sabemos que las normas y los límites te molestan. Pero piénsalo de esta forma:

  • Menos conflictos = Más libertad: Cuanto más demuestres que puedes controlarte en los momentos difíciles, más confiarán en ti y menos “encima” tendrás a los adultos.
  • Mejor autoestima: Explotar y portarse mal te deja vacío y con culpa después. Aprender a controlarte te hará sentir mucho más fuerte y seguro de ti mismo.

¿Qué vamos a hacer a partir de ahora?

  1. Vamos a usar un Contrato: No para castigarte, sino para que las reglas sean claras y no dependan del humor de nadie ese día.
  2. Hablaremos en frío: Cuando estés enfadado, no te daremos sermones. Esperaremos a que estés bien para buscar soluciones juntos.
  3. Pedir ayuda es de valientes: Ir al psicólogo o hablar de esto no es de “débiles”. Es como un atleta que entrena para mejorar su rendimiento; te estás entrenando.

Sabemos que a veces es difícil ser tú. Estamos aquí para ayudarte a manejar ese cerebro que pilotas. Vamos a aprender a conducirlo juntos.

¿Cómo entregarle esta hoja?

  • El momento es clave: Nunca se la des después de una bronca. Busca un momento en el que estéis haciendo algo relajado (merendando, en el coche, dando un paseo).
  • Usa la curiosidad: “He leído un libro llamado Este es tu cerebro adolescente y me ha parecido interesante esto de la ‘alarma’. Échale un ojo y me cuentas si te sientes identificado con algo”.
  • No fuerces la respuesta: Deja que lo lea a solas. A veces necesitan procesarlo sin sentirse observados.

*Adaptado de las Guías para familias sobre Trastornos de Conducta con enfoque clínico de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), de la Guía de la Confederación Salud Mental España con enfoque humano y social y del Libro Este es tu cerebro adolescente de Nieves López-Brea Serrat, de venta en librerías y en nuestra web esta primavera.

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

Consecuencias del abuso de la tecnología en el psicodesarrollo adolescente

USO Y ABUSO DE LA TECNOLOGÍA, RRSS, VIDEOJUEGOS Y CHATGPT

La semana pasada, el equipo de expertos de Psycolab a través de su gerente, Nieves López-Brea Serrat, tuvieron el placer de contestar a la Agencia EFE algunas cuestiones sobre cómo afectaba ChatGPT u otras Apps de IA (Inteligencia Artificial), así como el abuso de RRSS (Redes Sociales) o videojuegos:

  1. ¿Cómo puede afectar ChatGPT al desarrollo pedagógico y psicológico de los niños y los adolescentes?

Hablar de ChatGPT es hablar de Internet, de RRSS, de videojuegos o de cualquier IA. Todo ha aparecido para cambiar, entretener y mejorar nuestras vidas. Pero si los datos nos dicen que ya 1 de cada 10 menores pueden hacer un uso compulsivo de ellas, debemos ser prudentes. Y ojo, me considero una usuaria experta en tecnología, me crié con el primer Spectrum y no concibo mi trabajo sin grandes herramientas que trae mi ordenador de mesa y mi ordenador de bolsillo (el móvil).

Cualquier dispositivo o herramienta mal usado, puede acarrear problemas de memoria y de atención. La sobrecarga de información y de estímulos audiovisuales pueden saturar nuestro cerebro, dificultando nuestros procesos atencionales, de filtración de datos y nuestra memoria tanto a corto como a largo plazo. Y aquí, claro está, que podemos usar ChatGPT para filtrar esos datos y que nos traiga calentito del horno lo que nuestro cerebro debería haber procesado por él mismo, pero, ¿para qué malgastar energía?

Bueno, sabemos que ChatGPT también comete errores, así que no parece una herramienta tan infalible como creíamos, y es que, evidentemente, si se alimenta de la información almacenada en la Red, también lo hace de los sesgos y errores que en ella viven también.

De hecho, se le han presentado 20 preguntas del examen MIR más reciente y contestó 10 bien, 5 fueron dudosas, y 5 fallidas.

Para un adecuado desarrollo infanto-juvenil, cualquier sistema educativo (o al menos ese esperamos), debería potenciar y entrenar en esta población los diferentes procesos atencionales, la inhibición conductual (saber frenar), la flexibilidad cognitiva, la memoria de trabajo, la planificación y organización, el pensamiento crítico, el aprendizaje social y emocional, el sentido de la privacidad y de la intimidad, un adecuado conocimiento de sexualidad afectiva, sensibilidad, empatía, respeto,…Y esto señores y señoras, aún no puede hacerlo una App por muy mejorado que sea su funcionamiento en unos años.

  1. ¿Considera que el uso de estas herramientas de inteligencia artificial puede perjudicar el pensamiento crítico y el aprendizaje memorístico?

El pensamiento crítico se desarrolla para filtrar la información que disponemos y organizar ideas para luego decidir y orientar nuestros pensamientos, valores y creencias. Si la información que recibimos proviene de una misma App, no podremos desarrollarlo. De hecho, es la lectura (eso que teníamos en la mano de vez en cuando antes de que apareciera el móvil) siempre fue el medio que nos acercaba a diferentes pensamientos, diferentes culturas, diferentes escenarios y diferentes emociones, que desembocarían en ese desarrollo de ese pensamiento crítico. La variedad de textos y de autores, era garantía de una transmisión de la información variada de entre la que elegir nuestro propio pensamiento.

Los libros trajeron la alfabetización y la tecnología está acabando con ellos por mucho que internet porte periódicos, libros de divulgación científica, artículos, libros de texto digitales, pero ¿quién los lee? Precisamente los adultos que tras leer muchos libros, crearon la tecnología, algo que muchos jóvenes parecen haber olvidado cuando aseguran que no les gusta leer.

  1. ¿Cómo se pueden preparar nuestras mentes para lidiar con estas herramientas?

Cuenta la historia que al principio apareció el homo habilis, maestro de las herramientas. Después apareció el homo ergaster o erectus, cazador, recolector y nómada. Por último, el homo sapiens, inventor de la escritura y la literatura, de las matemáticas y las ciencias, creador de las más bellas esculturas, pinturas y canciones.

Y de repente, sin necesitar miles de años de evolución, sino apenas unas generaciones, aparece el homo digitalis, creador de internet, las redes sociales, la IA y ChatGPT…

Algunas mentes se atreven a aventurar que el cerebro (y nuestras vidas) mejorarán con esta llegada tecnológica, pero lamentablemente la realidad que encontramos en gran parte del planeta es que lo que llegó con esta transformación, ha sido la “Era ansiolítica”. El consumo de ansiolíticos y antidepresivos incluso en la población infanto-juvenil se ha disparado, siendo España uno de los países que encabeza estas estadísticas, y que según las encuestas, se debe, entre otras causas al sentimiento de soledad (paradójicamente en tiempos donde se supone estamos más conectados que nunca) y a la incertidumbre (por mucha información que tengamos ya a golpe de click en Google. También el índice de suicidios y autolesiones ha aumentado en la población infanto-juvenil, alertando ya el año pasado, la AEP, de los riesgos y violación de derechos que estaban observando en los menores, debido al uso de dispositivos móviles con “barra libre” de datos.

Herramientas han aparecido en la historia desde ese primer homo habilis, que han sido de gran utilidad y revolucionaron la vida del ser humano, pero dudamos que tuvieran un impacto tan negativo en la población, y menos en la población infantil. Hablamos de la rueda, de la bicicleta, del metro, de la imprenta, del telescopio, del microscopio, del termómetro, de máquinas de rayos X y hasta de un cohete espacial para llegar a la Luna…

  1. En el caso de que exista cierto grado de dependencia con el uso de las mismas, ¿puede afectar al desarrollo cognitivo de los más jóvenes?

El cerebro adolescente es diferente del cerebro adulto en muchos aspectos, pero sobre todo por dos patrones principales:

  • El primero es que los niños y adolescentes tienen conexiones para aprender más rápido que los adultos, ellos tienen más sinapsis, que es lo que permite que las células cerebrales se comuniquen. También tienen más capacidad para aprender a fortalecer esas sinapsis que un adulto, esto es lo que llamamos plasticidad sináptica o cómo las neuronas responden o pueden ser moldeadas por el ambiente para aumentar la excitabilidad de sus cerebros.
  • Lo segundo, en lo que el cerebro adolescente es muy diferente es la forma en que nuestras áreas cerebrales están conectadas entre sí. El cerebro se desarrolla de atrás hacia delante. No es hasta los 25 o 30 años que termina de madurar el cerebro (el de las chicas un poco antes, sobre los 20). Y precisamente, es su lóbulo frontal, más precisamente la corteza prefrontal, lo último que se conecta y del que depende la toma de decisiones, el control de los impulsos, el juicio, las consecuencias, la gestión emocional o la empatía, también llamadas funciones ejecutivas. Pero los adultos esperamos que puedan lograr todo esto desde que nuestros hijos entran en primaria, y somos nosotros, los adultos que rodeamos a la infancia, quienes debemos ser sus lóbulos frontales para guiarles en ese difícil proyecto de madurar.

Esta inmadurez de los lóbulos prefrontales, es la principal causa por lo que su sistema límbico, el gran sistema emocional, seguirá interesado únicamente en recibir una gratificación inmediata y asumir no pocos riesgos.

Esa plasticidad sináptica de la que hemos hablado, permite que aprendan cosas realmente buenas, pero también realmente malas, como puede ser el abuso de sustancias. En la adolescencia, serás adicto más rápido y de una forma más intensa. Y el verdadero peligro es que una adicción puede cambiar la forma en que sus cerebros se desarrollan. Cuanto más temprano comienza la adicción (también las tecnológicas o comportamentales), más dificultades tendrán en el futuro.

También el estrés puede afectar a su cerebro durante la infancia y la adolescencia y puede tener efectos a largo plazo como el aumento del riesgo de sufrir trastornos mentales. Pensad ese alumnado que ha hecho todos los trabajos con ChatGPT y luego tiene que exponerlo delante de toda la clase. ¿Cuánto cortisol creéis que acumulará en ese momento si no tuvo que crearlo o interiorizarlo y debe exponerse a la evaluación, no solo del profesor sino del resto del alumnado?

Gracias a la plasticidad y especialización del cerebro, podemos remodelar su cerebro motivándoles con las cosas que les apasionan, ya que esto hará que sus neuronas se conecten de una forma más efectiva al recubrirse de mielina (aprendizaje 100 veces más rápido). De esto saben mucho los creadores de contenido tan llamativo para hacer de la juventud los grandes consumidores de nuestro siglo.

El símil CEREBRO-ORDENADOR se ha desvirtuado de tal modo, que ChatGPT sustituye al Área de Broca (producción del lenguaje); Google Maps sustituye al cuerpo calloso (procesamiento visoespacial); Google Calendar sustituye al hipocampo (funciones memorísticas)…Como dice el Premio Nacional de Neurociencias Javier Tirapu Ustarroz, ¿realmente esto es un cerebro?

“Si no tienes datos (científicos)*,

solo eres una persona más con una opinión”.

Andreas Schleicher (matemático, estadístico, investigador y Director de Educación de la OCDE)

*Añadido de la autora de este post, Nieves López-Brea Serrat

(Psicóloga Sanitaria experta en Neuropsicología Infanto-Juvenil)

 

Aquí puedes consultar los medios que se han hecho eco de la noticia:

https://www.eldebate.com/ciencia/20240226/expertos-alertan-riesgos-chatgpt-no-infalible-puede-mermar-memoria_177438.html?utm_source=rrss&utm_medium=tw&utm_campaign=global

https://www.malagahoy.es/malaga/riesgos-ChatGPT-memoria-Malaga-Inteligencia-Artificial_0_1879313563.html?utm_source=twitter.com&utm_medium=social&utm_campaign=noticias

https://www.tribunasalamanca.com/noticias/359833/los-expertos-advierten-sobre-chat-gpt-y-su-uso-en-educacion-no-es-infalible-y-puede-mermar-la-memoria

https://www.infobae.com/espana/agencias/2024/02/26/los-expertos-alertan-de-los-riesgos-de-chatgpt-no-es-infalible-y-puede-mermar-la-memoria/

https://andaluciainformacion.es/andalucia/1571968/los-expertos-alertan-de-los-riesgos-de-chatgpt-no-es-infalible-y-puede-mermar-la-memoria/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

Nieves López-Brea Serrat
Neuropsicóloga infanto-juvenil

 

ALTERACIONES DEL RITMO VIGILIA-SUEÑO EN NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES

Los ritmos circadianos son cambios físicos, psicológicos y conductuales que siguen un ciclo diario de 24 horas y que responden a la luz y a la oscuridad. Por ejemplo, dormir de noche y estar despierto por el día sería un ejemplo de ritmo circadiano. Y no sólo los encontramos en las personas, sino también en los animales, las plantas y muchos microbios. Su estudio se llama cronobiología.

Nuestros relojes biológicos son innatos, están compuestos por proteínas que interactúan con todo nuestro organismo para producir los ritmos circadianos, regular su programación y sincronizarlos.

Nuestro reloj biológico tiene unas 20.000 neuronas reunidas en el núcleo supraquiasmático, ubicado en el hipotálamo cuya información proviene directamente de los ojos, por lo que los ritmos circadianos son muy sensibles a la luz del día, haciendo que se activen o se desactiven los genes que controlan los relojes biológicos.

Este sistema está compuesto por marcapasos centrales, osciladores periféricos (hepático y cardiaco), un reloj molecular (bucles de retroalimentación positiva y negativa que dan lugar a ritmos de expresión génica), la retina, la glándula pineal y vías de entrada y salida de información.

Todos los órganos de nuestro cuerpo tienen su propio oscilador circadiano que, dirigidos por nuestro núcleo supraquiasmático, mantienen un orden temporal adecuado y orquestado, y favorece nuestra salud. Es cuando se desacoplan por los motivos que os hablaremos ahora, cuando se convierten en osciladores autónomos con su propia estructura circadiana, generando algunos problemas críticos en el individuo.

Durante los seis primeros meses de la vida de un bebé, irán apareciendo los ritmos circadianos y se irán madurando, pero la interacción sincrónica “mamá-bebé”, será determinante para que se establezcan unos correctos ciclos de sueño. Antes de esos seis meses, es común que se produzcan desajustes y se inviertan los ciclos de sueño-vigilia, que, si no se regulan adecuadamente, producirán una cronodisrupción del reloj biológico.

Los ritmos circadianos controlan la producción de melatonina, la hormona que hace que nos entre sueño por la noche, y dejemos de tenerlo por la mañana (con una diferencia de unas pocas horas según la edad que tengamos). Y ahora además se está estudiando como guardián del cerebro frente al coronavirus (Covid-19).

La información de “luz” que reciben los nervios ópticos por el día o por dispositivos móviles, es interpretada por el cerebro de tal manera que, si hay luz, el cerebro no activará la producción de melatonina para dormirnos. La ausencia de luz (porque sea de noche, o porque apaguemos nuestros dispositivos móviles), sí hará que se produzca y favorezca el inicio de la somnolencia.

Además de su papel regulador, la melatonina también tiene propiedades antitumorales, neuroprotectoras, inmunomoduladoras, antiinflamatorias y antioxidantes.

Cuando cambiamos a países con diferentes zonas horarias, sufriremos el temible jet lag porque mi reloj está sincronizado con otros horarios, y me llevará varios días que se ajuste a los nuevos ciclos de luz/oscuridad.

Cuando nuestros ritmos circadianos se desajustan o se alteran continuamente, tendremos trastornos del sueño, bajo rendimiento académico, trastornos cognitivos, trastorno afectivo estacional, alteraciones hormonales, pérdida de hábitos alimentarios y problemas de digestión, alteraciones de la temperatura corporal, deterioro del sistema inmunitario, afecciones médicas crónicas, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, depresión, trastorno bipolar, deterioro cognitivo, algunos tipos de cáncer y envejecimiento prematuro. Por lo que podemos entender que respetar los ciclos del ritmo vigilia-sueño no es un capricho, sino una necesidad para cuidar nuestra salud, tanto física como mental.

La población más afectada es por tanto, la de los/las trabajadores/as con turnos rotatorios de día y de noche; el personal de vuelos transmeridianos con jet lag crónico; y la adolescencia, donde nos situamos en un porcentaje de hasta un 40% que ya presentan déficits crónicos del sueño al estar “conectados” a dispositivos con luz brillante de noche (móviles, tablets, ordenadores,…). El problema es que esto ya se está empezando a ver a partir de los 8 años.

Otro motivo es que en la adolescencia se retrasan la secreción de melatonina por la noche y se adelanta por la mañana, siendo frecuente que haya una diferencia de un par de horas con los horarios que tenían en primaria, y se da en mayor proporción en chicos que en chicas. De hecho, el sistema educativo ignora estos cambios haciendo que en secundaria se entre al instituto más temprano aún, teniendo de este modo auténticos zombies en clase. Podría decirse que su reloj biológico es de 25 horas en lugar de 24. Si además los fines de semana se incrementan los desfases, nos encontramos con adolescentes con un verdadero y crónico jet lag social.

Y aunque existen diferentes cronotipos (el matutino se levanta y se acuesta pronto frente al vespertino que se levanta y se acuesta tarde), la mayor parte de la población se sitúa en puntos intermedios.

Algo diferente a la cronodisrupción, es el Síndrome de retraso de fase o Síndrome de la fase del sueño retrasada (SFSR) definido como un tiempo de inicio y finalización del sueño retrasado en más de dos horas en relación con los tiempos de sueño aceptables socialmente (en nuestro caso, serían personas que se acuestan entre las 23,30h y las 5,30h). Aunque en la mayoría de casos la dificultad se da en conciliar el sueño, una vez que se da, suele ser normalizado. Pero sí tiene consecuencias sobre todo laborales y escolares al no estar en sintonía con el resto de la sociedad. Y esto es un ejemplo de lo que está ocurriendo en la adolescencia.

Una forma rápida de recuperar nuestros ritmos circadianos es la exposición a la luz natural (por ejemplo, dormir con la persiana levantada para que la luz nos despierte y dejar los dispositivos móviles fuera de nuestro alcance cuando nos vayamos a dormir) y la realización de ejercicio moderado.

El sueño, junto con la nutrición, la actividad física, el desarrollo social y la actividad mental, serán pilares fundamentales para cuidar de nuestra salud física y mental.

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Bibliografía:

  • Perumal SR, Srinivasan V, Maestroni GJ, Cardinali DP, Poeggeler B, Hardeland R. Melatonin: Nature’s most versatile biological signal? FEBS J. 2006; 273: 2813-38.
  • Arendt J, Skene DJ. Melatonin as a chronobiotic. Sleep Med Rev. 2005; 9: 25-39.
  • Pandi-Perumal SR, Trakht I, Srinivasan V, et al. Physiological effects of melatonin: role of melatonin receptors and signal transduction pathways. Prog Neurobiol. 2008; 85: 335-53.
  • Cronobiología Básica y Clínica. Ed: J.A. Madrid, A. Rol del Lama. Editec@Red, Madrid 2006.
  • Pediatría integral. Vol. XXII, nº8, dic. 2018, curso VI (J. A. Madrid, G.Pin Arboledas, M.C. Ferrández Gomariz).
  • Merino Andreu M, Hidalgo Vicario MI. Hipersomnia. Somnolencia diurna excesiva y alteraciones del ritmo circadiano en pediatría. Pediatr Integral. 2010; XIV(9): 720-34.

Por Nieves López-Brea Serrat, psicóloga sanitaria y neuropsicóloga infanto-juvenil.

 

 

 

 

 

 

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