Estas Navidades…RELAX

La Navidad suele ser una época de contrastes: mucha alegría, pero también un nivel alto de estrés por las compras, las reuniones sociales y las expectativas familiares. Activar el nervio vago es la forma más efectiva de pasar del estado de “alerta” (sistema simpático) al de “calma y restauración” (sistema parasimpático).

El nervio vago es el puente principal del sistema nervioso parasimpático (“descansar y digerir”) que conecta el tronco encefálico con órganos vitales como el corazón, los pulmones o el intestino, regulando funciones involuntarias, el estado de ánimo, el sistema inmune y la respuesta al estrés.

Su activación, mediante técnicas como la respiración profunda, el canto o la estimulación, ayuda a restaurar el equilibrio (homeostasis), reducir la inflamación y tratar afecciones como la depresión, la ansiedad y problemas digestivos, abriendo nuevas vías terapéuticas en neurociencia. 
Funciones clave:
  • Regulación autónoma: Controla el ritmo cardíaco, la respiración, la digestión y el reflejo de la tos/vómito.
  • Comunicación bidireccional: Envía señales del cerebro al cuerpo y, crucialmente, recoge el 90% de la información sensorial desde los órganos viscerales hacia el cerebro.
  • Modulación del estrés: Activa la respuesta parasimpática, contrarrestando la respuesta de “lucha o huida” y reduciendo el cortisol.
  • Salud mental: Influye en el estado de ánimo y se estudia para tratar trastornos como la depresión resistente. 

 

Aquí tienes una guía práctica para hackear tu sistema nervioso durante las fiestas:

1. Técnicas de “Emergencia” en la Mesa

Si sientes que la cena familiar te está superando, puedes usar estos métodos discretos:

  • La Exhalación Alargada: El nervio vago pasa por el diafragma. Inhala en 4 tiempos y exhala en 8. La clave es que la exhalación sea el doble de larga que la inhalación; esto envía una señal inmediata al cerebro de que estás a salvo.

  • Beber agua fría: Un trago de agua muy fría activa el reflejo de inmersión, que ralentiza el ritmo cardíaco de forma refleja.

  • Presión ocular suave: Si puedes retirarte un momento al baño, cierra los ojos y presiona muy suavemente tus párpados con los dedos. Esto estimula el reflejo oculocardíaco, conectado directamente con el vago.

2. El Poder del Sonido (Ideal para el ambiente navideño)

El nervio vago está conectado con las cuerdas vocales y los músculos de la garganta:

  • Cantar villancicos: No importa si no afinas. La vibración en la garganta al cantar estimula el nervio vago.

  • Hacer gárgaras: Cuando te laves los dientes antes de salir o al volver, haz gárgaras con fuerza. La contracción de los músculos del paladar blando es uno de los mejores estimulantes vagales.

  • Reír a carcajadas: Busca al familiar que siempre cuenta chistes o mira un video que te haga gracia. La risa verdadera cambia tu química interna al instante.

3. Temperatura y Conexión

  • Termina tu ducha con agua fría: Si el estrés navideño te tiene agotado, los últimos 30 segundos de tu ducha con agua fría actúan como un “reinicio” para tu sistema nervioso.

  • Conexión social segura: El nervio vago es parte del “sistema de compromiso social”. Una conversación tranquila y honesta con una persona que te haga sentir seguro liberará oxitocina y calmará tu sistema nervioso.

4. Post-Cena: La Digestión

El 80-90% de las fibras del nervio vago son sensoriales, llevando información desde el intestino al cerebro.

  • Masaje abdominal: Después de una comida copiosa, realiza círculos suaves en el sentido de las agujas del reloj sobre tu abdomen. Esto ayuda a la motilidad intestinal y reduce la presión sobre el nervio.

 

¿Dispuesto a pasar unas tranquilas fechas?

 

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria Adultos
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

Actividad física, microbiota, dolor funcional y nervio vago

La conexión entre la actividad física, la microbiota, el dolor funcional y el nervio vago

La relación entre la actividad física, la microbiota intestinal, el dolor funcional y el par craneal vagal ha despertado un creciente interés en la comunidad científica. Este eje multidimensional ofrece nuevas perspectivas terapéuticas para trastornos que afectan tanto al cuerpo como a la mente.

Actividad física y microbiota: un diálogo bidireccional

La actividad física no solo beneficia la salud cardiovascular y metabólica, sino que también influye en la composición y funcionalidad de la microbiota intestinal (Clarke et al., 2014). Estudios recientes indican que las personas activas presentan una mayor diversidad microbiana, asociada con un menor riesgo de enfermedades crónicas (Tremblay et al., 2021).

  • Mecanismos clave:
    • Incremento de metabolitos beneficiosos como los ácidos grasos de cadena corta (SCFA).
    • Regulación de la inflamación sistémica.

Además, se ha observado que ciertos tipos de actividad física, como el ejercicio aeróbico, tienen un impacto más significativo en la modulación de la microbiota que el entrenamiento de resistencia. Esto sugiere que no solo la cantidad, sino también el tipo de ejercicio es relevante (Tremblay et al., 2021).

Dolor funcional: la microbiota y el nervio vago como mediadores

El dolor funcional, como el asociado al síndrome del intestino irritable (SII), está estrechamente relacionado con la disbiosis intestinal y la disfunción vagal (Bercik et al., 2012). El nervio vago, que conecta el cerebro con el sistema digestivo, juega un papel crucial en la regulación de las respuestas al dolor mediante la modulación de la inflamación (Bonaz et al., 2018).

  • Vía de comunicación:
    • El nervio vago actúa como un puente entre el microbioma y el cerebro, influyendo en la percepción del dolor.

La investigación también señala que la actividad física puede mejorar la disfunción vagal en pacientes con dolor funcional. Este efecto se produce a través de la modulación de neurotransmisores como la acetilcolina, que regula las respuestas inflamatorias (Mischler et al., 2022).

Actividad física como modulador del eje vagal

La actividad física regular estimula el nervio vago, mejorando la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), un marcador clave de la salud vagal (Mischler et al., 2022). Además, reduce los niveles de cortisol y promueve un estado inflamatorio más equilibrado.

  • Implicaciones clínicas:
    • Mejora del bienestar emocional.
    • Reducción de los síntomas en condiciones de dolor funcional.
    • Mayor regulación del sistema inmunológico.

La combinación de actividad física y técnicas de respiración consciente también ha demostrado potenciar la estimulación vagal, aumentando los beneficios terapéuticos (Bonaz et al., 2018).

Ilustración sugerida: Un esquema que relacione la actividad física con la mejora de la salud vagal.

Perspectivas futuras y recomendaciones

Los avances en esta área subrayan la importancia de integrar enfoques holísticos en la terapia del dolor funcional:

  1. Promoción de actividad física moderada: Diseñar programas personalizados que incluyan ejercicios aeróbicos y de resistencia. Por ejemplo, caminar 30 minutos diarios puede ser un punto de partida accesible para la mayoría de las personas.
  2. Intervenciones nutricionales: Fomentar dietas ricas en fibra y alimentos fermentados para apoyar la salud de la microbiota.
  3. Terapias de estimulación vagal: Explorar la electroestimulación como complemento terapéutico.
  4. Educación y apoyo psicosocial: Ofrecer talleres y recursos educativos sobre la conexión mente-cuerpo para mejorar la adherencia a los tratamientos.

La interacción entre la actividad física, la microbiota, el dolor funcional y el nervio vago abre un panorama prometedor para el tratamiento de trastornos complejos. Un enfoque integrador puede no solo aliviar los síntomas, sino también mejorar la calidad de vida. Además, la comprensión de este eje podría revolucionar la forma en que abordamos enfermedades multifactoriales en la práctica clínica.

Bibliografía

  • Bercik, P., Collins, S. M., & Verdu, E. F. (2012). Microbiota-gut-brain axis: interactions between enteric microbiota, central and enteric nervous systems. Gut Microbes, 3(4), 312-316. https://doi.org/10.4161/gmic.21772
  • Bonaz, B., Bazin, T., & Pellissier, S. (2018). The vagus nerve at the interface of the microbiota-gut-brain axis. Frontiers in Neuroscience, 12, 49. https://doi.org/10.3389/fnins.2018.00049
  • Clarke, S. F., Murphy, E. F., O’Sullivan, O., et al. (2014). Exercise and associated dietary extremes impact on gut microbial diversity. Gut, 63(12), 1913-1920. https://doi.org/10.1136/gutjnl-2013-306541
  • Mischler, M., Ferrari, G. D., & Streese, L. (2022). Physical activity, heart rate variability, and health: A narrative review. International Journal of Sports Medicine, 43(8), 682-692. https://doi.org/10.1055/a-1842-4735
  • Tremblay, A., Royer, M., & Chaput, J. P. (2021). Physical activity and gut microbiota: Perspectives for obesity and metabolic health. Obesity Reviews, 22(10), e13251. https://doi.org/10.1111/obr.13251

Los días 17, 18, 24 y 25 de enero de 2025, tendrás la oportunidad de consultar a nuestros especialistas tus dudas sobre cómo afecta tu microbiota a tu salud mental o al neurodesarrollo de tu bebé.

Recuerda que durante la exposición, nuestros especialistas no ofrecerán formaciones regladas, sino que estarán en las instalaciones para que te dirijas a ellos cuando quieras.

Más adelante publicaremos fechas en las que sí realizaremos una Jornada de Formación sobre Microbiota y Psicobioma más reglada.

Consulta horarios de la exposición y la asistencia de nuestros especialistas AQUÍ.

Apúntate!!!

José Manuel Gil Rueda
@neuro_readaptador

Nieves López-Brea Serrat
Psicóloga Sanitaria
Experta en Neuropsicología Clínica Infanto-Juvenil

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