Problemas para dejar el pañal
¿PROBLEMAS PARA QUE TU PEQUE DEJE EL PAÑAL DEFINITIVAMENTE?
Es frecuente ver peques de 3, 4 y 5 añitos que se niegan a hacer caca en el WC, y piden que le pongan el pañal, no hay que alarmarse.
La retirada del pañal puede no ser una tarea tan sencilla como a veces lo pintan. La causa más habitual de no querer dejarlo, suele ser el miedo a hacer caca en el WC. Si hay estreñimiento, las heces duras pueden provocar fisuras y causar dolor a la hora de evacuar, esto puede producir miedo a la hora de percibir que tienen ganas de hacer caca. Los cambios en el entorno, estrés o sentirse presionados, suelen ser factores que pueden obstaculizar la retirada del pañal. La necesidad de control y el miedo a que algo de su cuerpo se desprenda es habitual, a menudo suelen mostrarse irritables a contarse el pelo, sonarse los mocos, ver la saliva…
Lo primero a tener en cuenta, sería abordar con el pediatra si hubiera problemas de estreñimiento y descartar otras patologías menos frecuentes.
La cuestión es comenzar a que el organismo de nuestro peque empiece a autorregularse.
Empecemos con los errores más habituales…
- Regañar y amenazar. “Si no haces caca ya en el WC…”. En ocasiones, la presión que el entorno ejerce como el cole, familiares, etc., puede hacer que la paciencia de los papás a veces se debilite y el peque se sienta presionado a tener que dejar el pañal lo antes posible.
- Comparar con hermanos mayores o amiguitos. “Tu mejor amigo ya hace caca en el WC”…, esto puede añadir más presión al peque y provocar bloqueo a la hora de querer sentarse en el WC.
Primeras pautas…
- Paciencia y calma. Aunque manchen la ropita interior o tengamos que ponerle el pañal cuando nos lo pidan fura de casa. Debemos actuar con calma. Para ellos no es fácil, se pueden sentir frustrados e inseguros. Necesitan su tiempo para alcanzar este hito. Lo ideal es que sientan que tienen libertad para poder conseguir este gran reto en vez de percibir que van a contrarreloj y se les acaba el tiempo para conseguirlo.
- Llevar siempre muda por si se producen escapes fuera de casa.
- Dieta equilibrada e hidratación para asegurar un correcto funcionamiento intestinal y evitar la disbiosis.
Herramientas específicas… cada paso lleva su tiempo…
- Observación para ver la hora aproximada a la que suelen pedir el pañal. Este paso es quizás es más difícil. Si se le estuvieran administrando laxantes, dificultaría la labor de establecer una rutina, puesto que estos preparados favorecen la evacuación de manera irregular. Debemos estar atentos a las señales cuando les entran ganas de hacer caca. A veces lo piden sin más, otras veces no lo piden y evitan. A menudo se aguantan las ganas, se sientan para que se les pase el “apretón”, saltan, se esconden, se muestran nerviosos o se enfadan si se les preguntan… Puede ser útil llevar un pequeño registro de las horas a las que suele ser “su hora de hacer caca”.
- Si nos piden que les pongamos el pañal, se lo podemos poner, el tiempo justo para que hagan caca y luego acompañarles al WC para tirar la caca al WC. El objetivo en esta fase no es que haga caca en el WC, es que pierda el miedo y se sientan tranquilos a la hora de hacer caca sin dolor ni presión.
- Todos los días, sobre la hora aproximada de “su hora” previamente observada, ir haciendo acercamientos progresivos al baño. Al principio con el pañal.
- Pedirles a “su hora” que se sientan un poco en el WC. Deben estar cómodos, un orinal o adaptador que les gusten. Os podéis apoyar de una mesita auxiliar para el WC con un cuento o algún juguete preferido para que se siente unos minutos. Repetiremos esto las veces que necesiten hasta que pierdan el miedo al WC.
- Reforzaremos y validaremos cada pequeño paso, sobre todo el esfuerzo de intentarlo.
En todos los casos, es fundamental adaptar estas estrategias a cada peque, sus miedos, estrategias de regulación emocional, grado de madurez que presentan en el resto de áreas del desarrollo, contexto y necesidades tanto del peque con de la familia, estrategias que llevan a cabo los papás, etc. En caso de haber regresiones, es fundamental la valoración de un especialista en salud mental infantil.
ContactoEn Psycolab, estamos encantados de poder valorar cada caso y ayudaros en este gran proceso.
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