Orientación psicológica en Centros EQ: los trastornos mentales en menores

«Todos creen que los menores con comodidades vivimos bien. Tengo 14 años y todo lo que necesito, pero no estoy satisfecha con mi vida. Tengo una muy baja autoestima, soy demasiado insegura, si veo gente riendo pienso que es de mí. Tengo bipolaridad, depresión, ansiedad, masoquismo, practico el cutting, tengo trastornos de la conducta alimentaria, trastorno obsesivo compulsivo, borderline o trastorno límite de personalidad, insomnio… a cada uno de mis problemas le tengo nombre porque les considero mis únicas amigas, las que jamás me abandonarán. No quería hacer esto, pero unas amigas (reales) de otros países, con ciertos trastornos iguales a los míos, me han dicho que haga esto, no espero nada, sólo debía hacerlo.»

 


 

Es triste que la OMS, la Organización Mundial de la Salud, determine la prevalencia de trastornos psicológicos en la infancia  y en la adolescencia en torno al 20% de la población. Se trata de un aumento importante que lleva a una gran preocupación por parte de los profesionales de la salud. Es imprescindible que se empiece a investigar al respecto para su detección precoz, diagnóstico y tratamiento para mejorar esta situación, que se ve doblemente perjudicada al ser un periodo de gran plasticidad y de importantes cambios evolutivos que dificultan su estudio.

Aún así, nadie debería pensar que los menores con comodidades no tienen de qué quejarse. De hecho, los trastornos mentales afectan a personas de cualquier edad, condición socioeconómica y nivel educativo o cultural. Entre el 40-70% de los niños y adolescentes con algún trastorno mental, tienen asociados otras patologías. A esto se le llama comorbilidad, y provoca la aparición de depresiones resistentes, intentos de suicidio, autolesiones y en el menor de los casos altera profundamente el funcionamiento de su vida cotidiana, algo que les hace ver el futuro con desesperanza, tal como te ocurre ahora a ti.

Pareces una joven que soporta un gran dolor , que calma con más dolor aún porque no encuentras otro modo de hacerlo. Es de esperar que todos esos trastornos que mencionas estén llevando un seguimiento profesional, y que más pronto que tarde, los profesionales te enseñarán a encontrar otro modo de expresar tus sentimientos, de liberar tus angustias emocionales. Asimismo, los amigos, un confidente o alguien con quien puedas compartir intereses comunes, contribuirán a tu desarrollo personal, a generar más confianza en ti misma y a ayudarte a construir tu identidad.

La adolescencia es un periodo de profundos cambios, puede ser una etapa complicada, pero también privilegiada, donde el cerebro se rediseña y se produce un gran aprendizaje.

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