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Entendiendo las alucinaciones en la esquizofrenia

¿Y si las voces no vienen de fuera? La neurociencia de las alucinaciones auditivas y el papel de la psicoterapia
Durante mucho tiempo, la presencia de alucinaciones auditivas en los trastornos del espectro de la esquizofrenia se ha abordado desde una perspectiva puramente farmacológica. Sin embargo, la investigación neurocientífica reciente está aportando datos que no solo explican la biología subyacente, sino que revalorizan de forma profunda la intervención psicoterapéutica.
Un reciente estudio publicado en Schizophrenia Bulletin por un equipo internacional de investigadores (Whitford et al.) ha logrado medir en el cerebro el origen exacto de estas alucinaciones.
El hallazgo: un fallo en la «descarga corolaria»
En condiciones habituales, cuando pensamos o nos hablamos a nosotros mismos internamente, el cerebro emite una señal denominada descarga corolaria. Este mecanismo actúa como un «aviso de autenticidad»: le dice a nuestras áreas sensoriales que el sonido o la idea proviene de nosotros mismos y, en consecuencia, atenúa la respuesta sensorial (un fenómeno conocido como supresión inducida por el habla).
Sin embargo, en las personas con alucinaciones auditivas, este sistema de predicción no solo se desactiva, sino que en ocasiones se invierte. El cerebro amplifica el pensamiento interno en lugar de silenciarlo, provocando que la persona perciba sus propios pensamientos hablados como si provienen del exterior.
Por qué este avance trasciende la Psiquiatría: la ventana hacia la Psicoterapia
Identificar que la alucinación auditiva no es una «fantasía» sin base biológica ni un simple déficit químico irreductible, sino un error de atribución y predicción del propio habla interna, sitúa de nuevo a la mente y a la vivencia del paciente en el centro del trabajo clínico.
Mientras que la psiquiatría y la psicofarmacología actúan regulando los neurotransmisores para disminuir la frecuencia o intensidad de los síntomas, la psicoterapia ofrece las herramientas para reaprender la relación con esos propios pensamientos.
1. Desestigmatizar y normalizar la experiencia
Saber que el fenómeno responde a una desconexión en el etiquetado del «yo» frente al «no-yo» disminuye la culpa y el miedo del paciente. Las voces dejan de percibirse como entidades ajenas o amenazantes y se entienden como eco o habla interna no reconocida.
2. Terapias de Tercera Generación y Aceptación
Modelos como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) o la Terapia Cognitivo-Conductual basada en el Mindfulness (MBCT) adquieren mayor sentido científico:
El paciente aprende a observar las voces no como órdenes externas imperativas, sino como eventos mentales propios no filtrados adecuadamente por el cerebro.
Se reduce la reactividad emocional y la rumiación que alimenta el malestar.
3. Entrenamiento Meta-cognitivo y Terapia Cognitivo-Conductual (TCCp)
Comprender la falla en la predicción permite entrenar explícitamente la metacognición:
Trabajar en la atribución de la fuente (distinguir ¿quién está generando este pensamiento?).
Desarrollar estrategias de afrontamiento focalizadas en el habla interna, la focalización de la atención y la reestructuración del significado atribuido a la experiencia auditiva.
4. Integración Neuropsicológica y Biofeedback
Entender las voces como una alteración en la predicción sensorial abre la puerta al diseño de protocolos neuropsicológicos y de biofeedback para ayudar al sistema nervioso a regular y recalibrar sus propios mecanismos de filtrado.
¿Y respecto a las alucinaciones visuales?
Existen líneas de investigación equivalentes que estudian las alucinaciones visuales y las distorsiones perceptivas en la esquizofrenia bajo el mismo marco de referencia: la descarga corolaria (asociada al sistema motor) y la codificación predictiva (predictive coding).
A diferencia del habla interna (que involucra el sistema motor vocal y la corteza auditiva), en el sistema visual el mecanismo equivalente se estudia principalmente a través de los movimientos oculares (sacádicos) y el procesamiento de la imaginería mental visual.
1. El fallo en la descarga corolaria oculomotora
Investigadores del ámbito de la neurobiología de la visión (como Katharina Thakkar y colaboradores) han demostrado que cuando movemos los ojos rápidamente de un punto a otro (un movimiento sacádico), el cerebro envía una copia de eferencia o descarga corolaria a las áreas visuales corticales para predecir cómo se desplazará la imagen en la retina.
En personas sin trastorno: Este aviso interno «estabiliza» la percepción del mundo. Aunque la imagen en la retina cambie bruscamente con cada parpadeo o movimiento ocular, el cerebro sabe que es un movimiento autogenerado y no percibe que el entorno se esté moviendo.
En personas con esquizofrenia: Se ha registrado una disfunción medible en esta descarga corolaria oculomotora. Al no predecir adecuadamente las consecuencias sensoriales de sus propios movimientos oculares o de sus imágenes mentales, el sistema visual registra sombras, destellos, formas o figuras como elementos externos no generados por el sujeto, desencadenando alucinaciones visuales y distorsiones (que afectan hasta al 30-50% de los pacientes).
2. La hipótesis del Predictive Coding en las alucinaciones visuales
Desde la neurociencia computacional (con modelos desarrollados por investigadores como Corlett, Fletcher o Friston), la percepción visual se entiende como un equilibrio entre dos fuerzas:
Predicciones previas (priors o modelos internos): Lo que el cerebro «espera» ver basándose en su experiencia pasada.
Entrada sensorial (bottom-up): La información física de la luz que entra por los ojos.
En las alucinaciones visuales, el cerebro atribuye un peso excesivo a las expectativas e imágenes mentales internas y falla al contrastarlas con la información sensorial real. El mapa visual interno del cerebro se «impone» a la realidad sensorial, haciendo que la persona «vaya a ver» físicamente lo que su cerebro ha proyectado internamente.
Conclusión
El abordaje del sufrimiento mental severo requiere una integración real entre la neurobiología y la clínica. La Psiquiatría y la Medicina proporcionan un sostén indispensable, pero es la psicoterapia la que acompaña a la persona a comprender sus procesos internos, resignificar sus vivencias y desarrollar autonomía ante lo que ocurre en su mente.
Al igual que ocurre con las alucinaciones auditivas, comprender la neurobiología de las alucinaciones visuales amplía de forma decisiva el abanico de trabajo en psicoterapia:
Integración y entrenamiento neuropsicológico / Gaze tracking: Entrenamientos enfocados en la fijación visual, la exploración sacádica orientada y la atención espacial ayudan a reestabilizar los mecanismos de integración sensorial-motora.
Terapia Cognitivo-Conductual para la Psicosis (TCCp) aplicada a la imaginería: Trabajar la diferencia entre la imaginería mental voluntaria/involuntaria y la percepción externa. Ayuda a que el paciente identifique cómo el estrés o la hipervigilancia activan esquemas o «proyecciones» visuales internas que su cerebro no consigue filtrar adecuadamente.
Normalización y reducción de la amenaza: Entender que una figura o sombra percibida en la periferia del campo visual es el resultado de un fallo en el «estabilizador visual interno» o de una sobrecarga de imaginería mental reduce drásticamente el terror, las interpretaciones delirantes secundarias («hay alguien persiguiéndome») y la descompensación emocional.
En PsycoLab creemos firmemente en una psicología basada en la evidencia que integra los avances de las neurociencias con una práctica clínica empática, rigurosa y centrada en la persona.
Referencias:
Whitford, T. J., Chung, L. K., et al. (2025). Corollary discharge dysfunction to inner speech and its relationship to auditory verbal hallucinations in patients with schizophrenia spectrum disorders. Schizophrenia Bulletin.
Thakkar, K. N., DiWadkar, V. A., & Heckers, S. (2017). Varying the interval between saccades reveals dynamic remapping deficits in schizophrenia. Psychophysiology, 54(10), 1480–1491. (Estudio empírico que demuestra la disfunción en la copia de eferencia/descarga corolaria durante el control motor ocular y la reasignación espacial en personas con esquizofrenia).
Corlett, P. R., Horga, G., Fletcher, P. C., Alderson-Day, B., Schmack, K., & Powers, A. R. (2019). Hallucinations and Strong Priors. Trends in Cognitive Sciences, 23(2), 114–127. (Artículo fundamental que expone el modelo computacional bayesiano: cómo las expectativas e imágenes mentales previas —strong priors— se imponen sobre la entrada sensorial externa dando lugar a alucinaciones).
Silverstein, S. M., & Lai, A. (2021). The Phenomenology and Neurobiology of Visual Distortions and Hallucinations in Schizophrenia: An Update. Frontiers in Psychiatry, 12, 684720. (Revisión clínica exhaustiva sobre la prevalencia, fenomenología y circuitos neurobiológicos implicados en las distorsiones perceptivas y alucinaciones visuales en el espectro de la esquizofrenia).
